En la última jornada del debate oral en el Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro, las hijas del exfutbolista brindaron emotivos discursos en los que reclamaron justicia y recordaron el impacto del proceso. Por su parte, los profesionales de la salud acusados hicieron uso de su derecho a hablar antes de la deliberación del tribunal.
En la recta final del juicio que busca determinar las responsabilidades por la muerte de Diego Maradona, Dalma y Jana Maradona tomaron la palabra este jueves ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro.
Entre lágrimas, Dalma expresó la dificultad de transitar el proceso, cuestionó a quienes intentaron invalidar los chats y audios presentados como prueba, y exigió que su padre tenga justicia como cualquier persona, compartiendo además el dolor que atraviesa su familia y sus hijas. "Se me hace muy difícil. Esta es otra oportunidad de poder defender a mi papá", expresó.
"Tanto Gianinna como yo estuvimos escuchando horrores y barbaridades de nuestra persona. Sabíamos que esto podía pasar. Tratamos de llevarlo lo mejor posible. Me llama la atención que muchos dijeron que los chats y los audios no eran prueba o que no eran que ser tenidos en cuenta. Los audios existen. Tuvimos que escuchar lo que decían de nosotras", sostuvo.
En esa línea, agregó: "Tuve que escuchar muchas personas diciendo lo difícil que había sido la vida de ellos desde que están en este juicio. Lo que tengo para decirles a esas personas es que ellos tienen la posibilidad de estar con su familia. Es algo que mi papá lamentablemente ya no tiene".
A continuación, Jana Maradona intervino para destacar el trabajo de sus abogados y de la fiscalía -reconociendo especialmente a los fiscales Patricio y Cosme-, y manifestó respeto hacia la otra parte del proceso. Con un cierre dedicado a la memoria de su padre, agradeció el acompañamiento de la prensa, el público y los maradonianos.
Tras las exposiciones de las hijas del exfutbolista, el presidente del tribunal, Alberto Gaig, habilitó a los imputados a pronunciar sus últimas palabras antes de la deliberación. La psiquiatra Agustina Cosachov y el neurocirujano Leopoldo Luque lamentaron el fallecimiento y acompañaron el dolor de la familia, con Luque remarcando enfáticamente su inocencia.
En la misma línea, el enfermero Ricardo Almirón calificó el proceso como una pesadilla y aseguró tener la conciencia tranquila, mientras que Mariano Perroni expresó su solidaridad con los familiares. Por su parte, la médica Nancy Forlini, el psicólogo Carlos Díaz y el médico Pedro Di Spagna optaron por no hacer uso de la palabra.