La medida fue dispuesta por el juez federal de Lomas de Zamora Juan Rodríguez Ponte, quien resolvió que los bienes queden bajo control judicial
La Justicia federal ordenó a Ariel Vallejo, dueño de Sur Finanzas y empresario vinculado al presidente de la AFA, Claudio "Chiqui" Tapia, entregar en un plazo de tres días 24 vehículos que permanecen embargados en las causas en las que está investigado por presunta asociación ilícita y lavado de dinero.
La medida fue dispuesta por el juez federal de Lomas de Zamora Juan Rodríguez Ponte, quien resolvió que los bienes queden bajo control judicial mientras avanza la investigación sobre las operaciones atribuidas al financista.
Entre los vehículos alcanzados por la decisión aparecen una Ferrari California descapotable, un Alfa Romeo Stelvio Veloce, un BMW 320I, tres Audi, dos camiones Mercedes-Benz Atego, dos motocicletas Honda y una Yamaha, además de camionetas y otros automóviles.
Hasta ahora, parte de esos bienes estaban bajo la figura de depósito judicial, lo que permitía a Vallejo continuar utilizándolos pese a que no podía venderlos. Incluso una de las Toyota SW4 incluidas en la resolución fue utilizada por el empresario cuando se presentó a declarar ante la Justicia a fines de mayo.
Una vez entregados, los vehículos quedarán a disposición de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y podrán ser asignados a organismos judiciales o fuerzas de seguridad. La decisión busca preservar los bienes ante un eventual decomiso en caso de que exista una condena.
Vallejo quedó bajo la lupa judicial por las operaciones de Sur Finanzas, compañía que en los últimos años tuvo una fuerte presencia dentro del fútbol argentino mediante préstamos y acuerdos de patrocinio con clubes de Primera División y del ascenso.
La empresa llegó incluso a darle su nombre a la Copa de la Liga Profesional. En 2023, Vallejo había reconocido públicamente su relación con Tapia y la actividad financiera que desarrollaba con distintas instituciones.
"Tengo una relación muy linda, sobre todo con el Chiqui Tapia. Les prestamos dinero a varios clubes que necesitan financiación", expresó en aquel momento.
La Justicia investiga, sin embargo, si detrás de esas operaciones existió un circuito destinado al lavado de dinero mediante una red de sociedades y movimientos financieros vinculados también con entidades deportivas.
Por pedido de la fiscal federal de Lomas de Zamora Cecilia Incardona, se realizaron allanamientos en oficinas de Sur Finanzas, la sede de la AFA y cerca de una veintena de clubes que habían mantenido acuerdos comerciales o financieros con la compañía.
Vallejo también está involucrado en otro expediente relacionado específicamente con operaciones realizadas con Banfield. En 2023, Sur Finanzas celebró dos contratos por un total de un millón de dólares con la institución. Los investigadores analizan la entrega de ese dinero en efectivo como una posible maniobra de lavado.
Rodríguez Ponte asumió recientemente al frente del juzgado y dispuso unas 40 medidas de prueba dentro de la investigación. Entre ellas se encuentra el secuestro efectivo de los vehículos que hasta ahora permanecían en poder del empresario.
La resolución incluye una Ferrari California descapotable, un Alfa Romeo Stelvio Veloce, tres Audi, un Mercedes-Benz GLC 300 Coupé AMG-Line, un BMW 320I, dos Volkswagen Vento, un Citroën C3 y tres Peugeot.
También aparecen dos Toyota SW4, otras dos camionetas Toyota, una Jeep, dos camiones Mercedes-Benz Atego, un Mercedes-Benz Accelo, dos motos Honda y una Yamaha.
El magistrado argumentó que la medida apunta a garantizar la conservación de bienes que podrían tener un origen ilícito, impedir que continúen bajo disponibilidad de las personas investigadas y asegurar un eventual decomiso.
La intervención se produjo luego de que la Dirección General de Gestión Interna e Infraestructura de la Corte Suprema consultara al juzgado sobre la situación de algunos de los vehículos y sobre la existencia de otros bienes secuestrados en el expediente.
El juez sumó además otra restricción contra el empresario: le prohibió prestar servicios financieros de cualquier tipo, tanto personalmente como a través de terceros.
La prohibición alcanza también su participación como socio, accionista, director, administrador, apoderado o empleado jerárquico de proveedores de servicios de pago u otras compañías dedicadas a actividades financieras.
Vallejo ya tenía bloqueadas sus cuentas personales y las pertenecientes a sus empresas. Para el magistrado, sin embargo, esa medida no resultaba suficiente para evitar que pudiera recurrir a nuevas estructuras financieras, como fintech, billeteras digitales o plataformas de intercambio de criptomonedas.
La resolución aclaró que la restricción se limita exclusivamente a la actividad financiera y no afecta otras actividades lícitas que pueda desarrollar Vallejo ni implica restricciones sobre su libertad de circulación.