La baja de la subsecretaria de Planificación General se oficializó mediante el Decreto 1055/2026. La salida coincide con la disolución de la administración del predio y el traspaso del control de la residencia a la Casa Militar.
A través del Decreto 1055/2026 publicado en el Boletín Oficial y rubricado por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, el Gobierno formalizó la renuncia de María Belén Agudiez como subsecretaria de Planificación General de la Presidencia. La salida de la funcionaria, considerada una figura del círculo de máxima confianza de Karina Milei, se produce en un marco de crecientes fricciones internas originadas por sospechas de filtraciones de información que derivaron en una profunda reconfiguración institucional dentro de la residencia oficial de Olivos.
La dimisión coincide con la disolución de la Administración General del predio presidencial -estructura que encabezaba Osvaldo Javier Sosa, familiar de Agudiez- y la decisión del Poder Ejecutivo de traspasar la custodia integral de Olivos a la Casa Militar, bajo el mando del general de brigada Sebastián Ignacio Ibáñez. La reestructuración incluyó la desvinculación de doce empleados civiles y la reubicación de personal de maestranza, cocina y mantenimiento en dependencias como la Casa Rosada, tras registrarse episodios en los que se bloqueó el ingreso a diversos trabajadores domésticos del complejo.
Desde la Casa de Gobierno justificaron la medida en la necesidad de elevar los estándares de protección del presidente Javier Milei y de su entorno directo frente al escenario de tensión internacional y la inminente visita oficial del papa León XIV, acontecimiento que demandará obras edilicias y una mayor afluencia de personas en las instalaciones. Con un plazo de 60 días para completar la transición de inventarios y responsabilidades hacia el área castrense, la Secretaría General conducida por Karina Milei concentró aún mayores facultades operativas sobre los dispositivos de seguridad del mandatario en traslados locales y giras en el exterior.