La iniciativa busca establecer mecanismos de alerta temprana, asistencia y respuesta ante casos de abuso, grooming, trata y otras situaciones de vulnerabilidad.
A raíz del femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, su padre Gabriel Vega encabeza una profunda lucha para impulsar un proyecto de ley que lleva el nombre de su hija y buscatransformar la prevención, detección y protección de niños, niñas y adolescentes ante situaciones de extrema vulnerabilidad y violencia.
La iniciativa legislativa propone la creación de un sistema integral diseñado para actuar antes de que el daño sea irreversible frente a casos de abuso, explotación sexual, trata, grooming, desapariciones, consumos problemáticos, negligencia y abandono. Entre sus ejes fundamentales, el proyecto contempla la implementación de la Línea Agostina, un canal gratuito, confidencial y operativo las 24 horas para que los menores puedan solicitar ayuda o advertir situaciones de riesgo propias o de terceros.
Asimismo, la propuesta prevé la conformación de Gabinetes Agostina -equipos interdisciplinarios de contención y derivación-, un programa preventivo enfocado en escuelas sobre seguridad digital, salud mental y violencia, y la aplicación de un protocolo de búsqueda inmediata ante la desaparición de menores, suprimiendo cualquier período de espera obligatorio. El articulado también suma protocolos específicos para instituciones educativas y clubes, un registro de restricciones judiciales de contacto y mecanismos de seguimiento estadístico para complementar los alcances de normativas previas como la Ley Lucio.
A pesar de haber conseguido el aval de legisladores de distintos espacios de la oposición, el proyecto aún aguarda el respaldo formal del oficialismo. Con la firme convicción de que la iniciativa es vital para salvar vidas, Gabriel Vega aseguró que continuará reclamando sin pausa: "No voy a bajar los brazos porque hay un montón de niñas y niños que necesitan de esta iniciativa".