Entre el 13 y el 31 de agosto, personal de seguridad, policías de la Ciudad, médicos y allegados pasarán por la sede de la Fiscalía Especializada. La Justicia avanza con la recolección de pruebas tras el episodio ocurrido en Belgrano.
La investigación judicial en torno al confuso episodio protagonizado por el exdiputado Facundo Moyano y la modelo Candela Arizaga entró en una etapa clave tras la formalización de la convocatoria de 14 testigos para que presten declaración testimonial en las próximas semanas, con un cronograma que se desarrollará en la sede de la Fiscalía Especializada entre el 13 y el 31 de agosto.
De acuerdo con las citaciones judiciales, la nómina incluye a los trabajadores de seguridad del edificio donde se registraron los hechos, al ciudadano que alertó al 911, efectivos de la Policía de la Ciudad que participaron del operativo y de los traslados hospitalarios, profesionales médicos que asistieron a la joven y revisaron al imputado, además de testigos de contexto y familiares directos, como la madre y la hermana de la influencer.
La agenda de testimonios planificada por los investigadores se estructurará de manera detallada a lo largo del mes. El miércoles 13 de agosto abrirán la ronda Juan Ramón Pavón y Diego Nahuel Astrada, personal de seguridad del edificio, junto a Nelson David Maza, quien efectuó el llamado inicial al 911. Posteriormente, el martes 18 declararán el inspector de la Policía de la Ciudad Matías Ríos, la oficial Estefanía Verón y la sargento Silvana Salerno.
El miércoles 19 será el turno de la oficial de consigna Melina Anahí Nieva, la médica del SAME Rocío Mariel Averanga y la médica legista Karina Pinto, mientras que el jueves 20 comparecerán la doctora del Hospital Pirovano Lucrecia María Guinle, la empleada doméstica Miriam Josefina García y la amiga de la víctima, Sol Estrada Hildebrandt. El cierre del cronograma quedó fijado para el lunes 31 de agosto con las declaraciones de Miriam Puntonet, madre de la víctima, y Victoria Arizaga, hermana de la influencer.
El expediente se originó en la madrugada del pasado 4 de agosto, cuando personal policial y médico debió intervenir en un departamento del barrio porteño de Belgrano tras una serie de llamados al 911 que alertaban sobre una mujer corriendo semidesnuda por la vía pública. Se trataba de Candela Arizaga, quien debió ser trasladada de urgencia al Hospital Pirovano, mientras que Facundo Moyano fue demorado y posteriormente imputado de manera preliminar por los delitos de lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género.
Sin embargo, días más tarde la causa dio un giro inesperado cuando la propia denunciante se presentó ante la fiscalía para desligar al exdirigente de cualquier agresión o retención forzada, atribuyendo lo sucedido a un cuadro de descompensación derivado del consumo de sustancias.
A pesar de esta exculpación pública por parte de la víctima, la Justicia decidió mantener la imputación contra Moyano y rechazó el planteo de la defensa orientado a levantar la restricción perimetral que le prohíbe acercarse a la joven. Con la batería de testimonios programados para lo que resta de agosto, la fiscalía buscará reconstruir con precisión milimétrica la secuencia de aquella madrugada y los momentos posteriores para definir los pasos a seguir en la instrucción.