Argentina Historia de vida

Adiós al Nene: la historia del goleador que se volvió eterno en San Lorenzo

José Francisco Sanfilippo fue mucho más que un goleador. Fue una de esas figuras irrepetibles que marcaron una época

Jueves, 4 de Junio de 2026

José Francisco Sanfilippo fue mucho más que un goleador. Fue una de esas figuras irrepetibles que marcaron una época y quedaron grabadas para siempre en la memoria del fútbol argentino. Dueño de un carácter tan fuerte como su instinto para el gol, construyó una carrera extraordinaria que lo convirtió en leyenda de San Lorenzo y en uno de los delanteros más importantes de la historia del país.

Nació en Buenos Aires el 4 de mayo de 1935 y desde muy joven mostró una facilidad especial para encontrar el arco rival. Surgido de las divisiones inferiores de San Lorenzo, debutó en Primera División en 1953. Apenas una semana después de su estreno ya había dejado su sello con dos goles en una victoria ante Banfield, una señal temprana de lo que sería una carrera repleta de festejos.

Con el paso de los años se transformó en el máximo goleador histórico del club de Boedo. Sus 207 goles en 265 partidos todavía representan una marca que parece inalcanzable para las nuevas generaciones. Cada aparición suya en el área era una amenaza para los rivales y una ilusión para los hinchas azulgranas.

Su capacidad goleadora lo llevó también a la Selección argentina. Integró el plantel que conquistó el Campeonato Sudamericano de 1957 y representó al país en los Mundiales de Suecia 1958 y Chile 1962. En aquellos años, Sanfilippo era sinónimo de gol y estaba considerado entre los delanteros más temidos del continente.

Tras brillar en San Lorenzo, su carrera continuó en Boca Juniors, donde disputó la final de la Copa Libertadores frente al Santos de Pelé. Sin embargo, su personalidad frontal y sin filtros también formó parte de su historia. Las diferencias con dirigentes y entrenadores marcaron varios momentos de su trayectoria y terminaron influyendo en algunos de sus cambios de club.

Su camino siguió en Uruguay, donde defendió los colores de Nacional de Montevideo y mantuvo intacta su eficacia goleadora. Una grave fractura de tibia y peroné interrumpió uno de sus mejores momentos deportivos, pero no logró apagar su espíritu competitivo.

Más tarde jugó en Argentina y Brasil, donde continuó sumando títulos y goles. Incluso regresó a San Lorenzo para cerrar el círculo de una relación eterna con el club que lo vio nacer futbolísticamente. Allí volvió a salir campeón y demostró que su talento seguía intacto.

Su vínculo con el fútbol no terminó cuando dejó de jugar. También fue entrenador y formador de delanteros, aunque con el tiempo encontró otro escenario donde desplegar su personalidad: los medios de comunicación. Con opiniones filosas, críticas directas y un estilo sin concesiones, se convirtió en una figura habitual de la televisión deportiva.

A lo largo de su vida protagonizó discusiones memorables, polémicas y declaraciones que generaron repercusión. Pero detrás de ese personaje mediático siempre estuvo el mismo hombre que había construido su nombre a fuerza de goles.

José Sanfilippo murió a los 91 años, pero dejó un legado inmenso. Su historia es la de un futbolista que convirtió el gol en una forma de vida, que marcó a generaciones enteras de hinchas y que escribió su nombre para siempre entre los grandes ídolos del fútbol argentino.