Argentina Historia de vida

Tiene 24 años, aprendió albañilería por YouTube y está terminando la casa de sus sueños

Gisela Forystek tomó una decisión que le cambiaría la vida: construir su propia casa desde cero

Lunes, 18 de Mayo de 2026

A los 19 años, mientras muchos jóvenes pensaban en alquilar o independizarse de a poco, Gisela Forystek tomó una decisión que le cambiaría la vida: construir su propia casa desde cero. No sabía de albañilería, plomería ni electricidad. Tampoco tenía dinero para contratar obreros. Pero sí tenía algo que terminaría siendo clave: el apoyo de su papá y la convicción de que podía lograrlo.

Todo comenzó en un terreno que apenas tenía piso y algunas columnas levantadas. Su padre, arquitecto y maestro mayor de obra, fue quien la incentivó a empezar y le enseñó las primeras tareas. Entre bolsas de cemento, herramientas y largas jornadas de trabajo, Gisela fue aprendiendo un oficio que jamás había imaginado dominar.

"Empecé sin saber nada", repite hoy en sus redes sociales, donde miles de personas siguen cada avance de la obra.

Durante los primeros años, padre e hija trabajaron prácticamente solos. Como no podían pagar albañiles, arrancaban de madrugada y avanzaban hasta el mediodía para levantar paredes, hacer instalaciones y terminar ambientes completos.

Con el tiempo, lo que había comenzado como una necesidad económica se transformó en una pasión. Gisela empezó a mirar tutoriales, investigar técnicas y animarse cada vez a más. Aprendió a colocar porcelanatos, hacer instalaciones de plomería y resolver detalles de terminación por su cuenta.

Uno de los mayores desafíos fue el baño, el primer ambiente que realizó completamente sola. Allí eligió azulejos verdes, colocó mamparas de vidrio y se ocupó personalmente de cada detalle. El resultado sorprendió a sus seguidores, aunque ella misma reconoció que el proceso fue lento porque prefirió avanzar con cuidado para evitar errores.

"Los materiales de mi baño salieron $3.500.000", contó en uno de sus videos más comentados.

En medio de la obra también hubo momentos difíciles. Mientras colocaba cerámicos, sufrió un accidente doméstico cuando una pieza cayó sobre su pierna. Sin embargo, lejos de abandonar, siguió adelante.

Fue justamente durante esa etapa cuando decidió empezar a mostrar el día a día de la construcción en redes sociales. Inspirada por otros creadores vinculados al mundo de las refacciones, abrió cuentas en Instagram, TikTok y YouTube para compartir el proceso.

Lo que no imaginaba era que millones de personas conectarían con su historia.

Hoy, bajo el perfil @construyendocongigi, acumula casi 200 mil seguidores y millones de reproducciones mostrando cómo combina la obra con su vida cotidiana, sus estudios universitarios y el trabajo como creadora de contenido.

Uno de sus videos más populares se titula: "Un día conmigo siendo albañil, creadora de contenido, estudiante y un ser humano", donde refleja la intensidad de una rutina que mezcla cemento, apuntes y grabaciones para redes.

Además de construir su casa, Gisela estudia Publicidad en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora y trabaja con marcas que colaboran con materiales y herramientas para avanzar más rápido con la obra.

Las redes sociales no solo le permitieron financiar parte del proyecto. También le dieron una comunidad de personas que se sienten identificadas con su esfuerzo y que encontraron inspiración en su historia para animarse a construir o remodelar por cuenta propia.

En muchos de sus videos aparece su papá, que vive en el terreno de al lado y sigue acompañándola en cada etapa de la construcción.

"Mi papá me preparó para todo esto, hoy estoy cumpliendo un sueño que veía lejano", escribió emocionada en uno de sus posteos.

Actualmente, a cinco años de haber empezado, solo le queda terminar un ambiente integrado de living, comedor y cocina para mudarse definitivamente a la casa que construyó con sus propias manos.

"Es un sueño cumplido y disfruto mucho el proceso. Cada paso me pone muy feliz", expresó.

Pero más allá de terminar la obra, asegura que este camino le cambió la manera de ver la vida.

"Hoy me doy cuenta de la cantidad de cosas que me enseñó mi papá. Lo que tengo fue gracias a cómo me ayudó y me motivó", contó emocionada.

Mientras continúa compartiendo avances y consejos en redes sociales, Gisela ya piensa en nuevos proyectos: ayudar a sus hermanas a construir sus propias casas y seguir creciendo en un mundo que descubrió casi por casualidad, entre ladrillos, cemento y tutoriales de internet.