Valeria Britos La Nena" se convirtió en una figura inseparable de la televisión infantil
Hay rostros que quedaron grabados para siempre en la memoria de quienes crecieron durante los años 90. El de Valeria Britos es uno de ellos. Con una mezcla de dulzura, picardía y carisma, "La Nena" se convirtió en una figura inseparable de la televisión infantil y juvenil de aquella época gracias a producciones como La Nena, Verano del "98 y El Club de Disney.
Sin embargo, cuando parecía estar en el punto más alto de su carrera, decidió alejarse de la pantalla y cambiar por completo su vida.
"La televisión no siempre era compatible con la vida que quería sostener", explicó Valeria Britos.
La historia artística de Britos comenzó cuando tenía apenas 14 años. Mientras asistía como público a un programa de televisión de Flavia Palmiero, sintió el impulso de acercarse al coreógrafo y pedir una oportunidad para bailar.
Aquella decisión espontánea terminó marcando el inicio de una carrera que avanzó rápidamente dentro del mundo del espectáculo.
"Tenía la inocencia de una nena que no se planteaba si había que esperar un casting", recordó.
Con el tiempo llegaron papeles destacados en ficciones infantiles y juveniles como Aprender a volar y Por siempre Mujercitas, aunque el personaje que terminó convirtiéndola en un ícono fue Magui en La Nena, junto a Rodolfo Ranni.
La repercusión de aquella serie trascendió fronteras y todavía hoy muchos seguidores continúan recordándola por ese papel.
El éxito, la maternidad y el cambio de rumbo
Mientras otras adolescentes vivían una rutina escolar tradicional, Valeria viajaba, grababa programas y trabajaba en televisión casi todos los días. El éxito llegó muy temprano, pero también las responsabilidades.
En 2001, el nacimiento de su hija Camille, fruto de su relación con Christian Sancho, cambió su manera de entender el trabajo y la exposición pública.
"Con la maternidad empecé a necesitar otra forma de trabajar", aseguró.
A partir de ese momento decidió alejarse parcialmente de los medios y enfocarse en una vida más equilibrada. Estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Buenos Aires y comenzó a desarrollar proyectos detrás de escena.
Años después conoció a Lionel Campoy, recordado por su personaje "Boby Goma". Juntos formaron una dupla artística y personal que terminó consolidándose con la creación de la productora "Vale hacer Lío".
La pareja comenzó a desarrollar espectáculos infantiles interactivos, con música, humor y propuestas educativas orientadas a las infancias, tanto en Argentina como en España.
En 2018 se casaron y poco tiempo después la pandemia terminó modificando nuevamente sus vidas. Durante un viaje a Europa quedaron varados en Italia durante la cuarentena y, a partir de entonces, reorganizaron su vida entre España y Argentina.
Actualmente, Valeria continúa vinculada al universo infantil, pero desde otro lugar, más conectado con la producción, la creatividad y la familia.
A sus 50 años, Valeria Britos sigue recibiendo mensajes de personas que crecieron viéndola en televisión. Aunque reconoce el cariño que genera la nostalgia de los 90, asegura que hoy prefiere enfocarse en el presente.
"Vivo interesada por el presente, no vuelvo al pasado", reflexionó.
La actriz sostiene que los años le enseñaron el valor de los vínculos sanos, la familia y la importancia de disfrutar cada etapa de la vida.
Lejos de las luces permanentes de la televisión, encontró una nueva forma de seguir conectando con el público: acompañando las infancias desde el juego, el teatro y la imaginación.