Las declaraciones de la ex del 10 se dieron luego de que el neurocirujano presentara audios para intentar deslindar responsabilidades, pero incluyó menciones a Dieguito Fernando. La respuesta de Ojeda fue inmediata: "Sos un hijo de p..., no te metas con mi hijo porque tiene autismo".
La sexta audiencia del juicio que investiga la muerte de Diego Armando Maradona terminó en un verdadero caos de gritos y acusaciones cruzadas. El principal imputado, el neurocirujano Leopoldo Luque, volvió a declarar ante el tribunal y disparó directamente contra el entorno familiar, señalando específicamente a Verónica Ojeda como parte de quienes, según su versión, perjudicaban la salud del "Diez".
El momento de mayor tensión ocurrió cuando Luque presentó un audio en el que se escucha a Ojeda hablando con una contadora, con la voz de Maradona de fondo. El médico utilizó el material para sostener una acusación gravísima: "Nos acusaban de que nosotros emborrachábamos a Maradona y quienes lo hacían eran ellos". Sin embargo, el audio también contenía referencias a la salud de Dieguito Fernando, el hijo menor del astro, lo que provocó la furia de Ojeda en plena sala.
Al finalizar la audiencia, Ojeda no ocultó su indignación y enfrentó a los medios para repudiar la estrategia de la defensa de Luque. "Es un hijo de su madre porque se metió con mi hijo y con su condición. Eso es jugar sucio porque es un sucio; no puede meterse con un chico", sentenció visiblemente afectada.

El profesional imputado aseguró que conoció a Diego Maradona apenas 29 días antes de su muerte y describió cómo lo encontró por primera vez.
Ojeda aclaró el contexto del audio presentado, explicando que en aquel entonces intentaba gestionar fondos para un tratamiento que su hijo debía realizar en Estados Unidos:
"En ese momento Dieguito tenía que hacer unos tratamientos y Matías Morla no pagaba. Le estaba contando a Diego la situación. Estaba hablando con Andrea Tremarchi, que era una contadora", señaló.
Por su parte, Mario Baudry, abogado y pareja de Ojeda, calificó la actitud de Luque como una maniobra de distracción ante la inminencia de una condena. "El tratamiento costaba 8 mil dólares. Lo que pasa con Luque es que, si hoy terminara el juicio, tendría una pena muy severa. Entonces está tratando de agarrarse de lo que pueda, y sabía que sacando algo contra Dieguito iba a generar esto", afirmó el letrado.
El juicio continúa bajo un clima de extrema hostilidad, mientras la justicia intenta determinar las responsabilidades del equipo médico en las semanas previas al 25 de noviembre de 2020. La irrupción de cuestiones personales y la mención a menores de edad han llevado el debate oral a un punto de no retorno en la relación entre los acusados y los herederos de Maradona.