El ministro de Seguridad de la provincia, Juan Pablo Quinteros, confirmó que hay 26 adolescentes imputados desde que comenzó la serie de intimidaciones en el país tras el ataque en Santa Fe.
El gobierno de Córdoba anunció que cobrará los costos de operativos de seguridad a las familias o tutores de quienes difundan falsas amenazas de tiroteos en las escuelas. La medida fue confirmada a este medio por el ministro de Seguridad de la provincia, Juan Pablo Quinteros.
Además, Quinteros confirmó que hay 26 adolescentes imputados en Córdoba desde que comenzó la serie de intimidaciones en el país provocada por el ataque en Santa Fe.
"Esto no es una travesura, no es una broma, no es un acto de rebeldía: es un delito", subrayó Quinteros. Los 26 menores fueron imputados por amenazas calificadas por el anonimato, un delito tipificado en el Código Penal.
Según explicó el ministro, la imputación aplica incluso a quienes no son punibles por su edad: "En el caso de los menores entre 16 y 18 años se notifica la imputación aunque no haya punibilidad. Y para quienes sí son imputables, se hace el tratamiento correspondiente".
Córdoba adoptó una medida similar a la que anunció el ministro de Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni: cobrarles el costo de los procedimientos policiales a los adultos responsables de quienes realicen este tipo de amenazas. Quinteros aclaró que el monto no será fijo, sino que variará según la magnitud de cada intervención.
"No es lo mismo un operativo en el que se deja una consigna permanente en la puerta del colegio, que uno en el que actúa una división especial de policía porque se reportó la presencia de un explosivo", aclaró el ministro. En cada uno de los 26 casos, la Policía de Córdoba cuantificará los recursos humanos y materiales afectados para luego intimar el pago correspondiente. "Esto habla de la responsabilidad patrimonial. El Estado no puede seguir pagando con los impuestos de todos este tipo de procedimientos", remarcó.
Asimismo, señaló que la provincia tomó esta decisión debido a la reciente ola de amenazas. "Así como lo vemos en la provincia de Buenos Aires, en San Luis y en otros distritos, todos los ministros hemos estado hablando de esta situación. Después del hecho de San Cristóbal, unos días después comenzó a replicarse en distintos puntos del país".
Por último, Quinteros apuntó a los padres y su compromiso con la educación en el hogar. "El primer anillo de contención es la familia. Hay que estar atento a lo que los chicos hacen con el celular, que es muy útil desde el punto de vista tecnológico, pero enormemente nocivo cuando los adultos nos desatendemos", advirtió. Fuente: TN