La defensa del exministro de Obras Públicas pidió el beneficio, que fue rechazado por el Tribunal Oral Federal N°4.
Julio De Vido ha sufrido una reciente complicación cardiovascular, detectada mediante un chequeo en el Hospital Interzonal de Ezeiza, donde se le diagnosticó una arritmia severa.
Según reza el comunicado emitido por su círculo íntimo, "a partir de la fibrilación auricular detectada (.) y por el estado de riesgo en el que se encontraba Julio fue derivado de urgencia a CABA" para recibir atención especializada ante la gravedad del cuadro.
Hospitalizado en un establecimiento de alta complejidad en el barrio de Palermo, fue sometido a evaluaciones cardiológicas de precisión, incluyendo un ecocardiograma transesofágico y una cardioversión eléctrica con el objetivo de estabilizar su ritmo cardíaco.
La situación se tornó más compleja al realizársele un cateterismo o "estudio hemodinámico coronario", detectándose "dos lesiones coronarias severas" localizadas en la arteria descendente anterior y en una rama diagonal, por lo cual se le realizó una angioplastia con colocación de stents para liberar las arterias obstruidas.
Fue el juez de ejecución Ricardo Basílico quien rechazó el pedido al tiempo que ordenó que se garantice el control clínico y cardiológico, análisis de laboratorio, estudios complementarios y consultas de especialidades que indiquen sus médicos asistenciales.
El magistrado resolvió "rechazar el planteo de arresto domiciliario efedctuado por la defensa técnica del condenado Julio Miguel De Vido", según reza la resolución, al tiempo que dispuso que el exministro reciba una dieta adecuada a la patología cardíaca y metabólica, hiposódica y diabetes.
También que se continúe con la administración en tiempo y forma de la medicación indicada por los médicos tratantes, la infraestructura para atender posibles complicaciones de sus patologías y una capacidad operativa para derivación del paciente a centros asistenciales de mayor complejidad en caso de descompensaciones.