El menor ingresó con lesiones compatibles con el "síndrome del niño sacudido", lo que activó el protocolo sanitario. La Unidad Fiscal de Homicidios interviene en el caso para determinar el origen de las heridas.
Un niño de dos años, con antecedentes de epilepsia, se encuentra internado en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Notti bajo un estricto seguimiento médico. El ingreso del menor al nosocomio alertó a las autoridades sanitarias, quienes detectaron lesiones compatibles con el denominado "síndrome del niño sacudido", una forma de maltrato que suele producir graves daños neurológicos por movimientos bruscos y aceleración.
La causa judicial se inició el pasado viernes tras la denuncia de una abogada y, desde este lunes, quedó bajo la órbita de la Unidad Fiscal de Homicidios. El objetivo principal de los investigadores es reconstruir las horas previas al ingreso del niño y determinar si las lesiones fueron accidentales o producto de una agresión física directa dentro de su entorno cercano.
Hasta este miércoles, no se han producido imputaciones formales. No obstante, la Justicia mantiene bajo la lupa tanto a la madre como al padrastro del pequeño, quienes convivían con él al momento del incidente. Se espera que en las próximas horas se fijen las fechas para las declaraciones testimoniales que podrían ser determinantes para el avance del expediente.
Como parte del protocolo, los especialistas realizaron una encuesta ambiental en la vivienda familiar y entrevistaron a vecinos de la zona. En estos primeros abordajes no surgieron elementos concluyentes, ya que los habitantes del barrio aseguraron no haber presenciado situaciones previas de violencia o gritos que indicaran un contexto de maltrato recurrente.
Un dato que los investigadores analizan con cautela es la situación del hermano del niño internado. Según trascendió, el otro menor no presenta ningún tipo de lesión física ni signos de negligencia, lo que añade complejidad al análisis del entorno familiar y a la dinámica de cuidados que se ejercía sobre el pequeño damnificado.
La salud del niño es la prioridad actual del equipo médico del Hospital Notti, que trabaja en conjunto con la Justicia para esclarecer el cuadro. Los informes forenses y pediátricos serán piezas clave para confirmar si los traumatismos detectados son consistentes con la explicación inicial brindada por los tutores o si corresponden a una acción criminal.
Mientras la etapa de instrucción avanza, la comunidad médica y judicial permanece en alerta por la gravedad del caso. Se aguardan los resultados de las pericias complementarias para definir la situación legal de los adultos a cargo, en una causa que ha conmocionado a las autoridades por la vulnerabilidad de la víctima y la especificidad de las lesiones reportadas.