Argentina Historia de vida

De Buenos Aires al campo: la vuelta que le cambió la vida

Lucas Uhrig dejó su trabajo como productor audiovisual para dedicarse a la ganadería; contó su cambio en redes sociales

Lunes, 13 de Abril de 2026

Hay recuerdos que se hacen carne en el presente. Para Lucas Uhrig, esa memoria emotiva funcionó como una brújula silenciosa que, con el paso de los años, lo empujó a tomar una decisión que cambiaría su vida.

Nacido en Reconquista, Lucas tuvo una infancia compartida entre la ciudad y el campo. Hasta los 12 años vivió con su madre, con una vida urbana "normal", hasta que surgió la posibilidad de mudarse a una escuela rural. Ese cambio marcó un antes y un después: pasó toda su adolescencia trabajando en el campo junto a sus tíos y su abuela, en contacto directo con la tierra y los animales.

"Desde que pisé el campo, siempre supe que quería estar acá"

Tras terminar la escuela, regresó brevemente a la ciudad y luego decidió dar un salto más grande: se mudó a Buenos Aires para estudiar periodismo deportivo. Con facilidad para la cámara y una personalidad sin vergüenza, encontró en la comunicación un camino posible.

Pero la vida en la capital no fue sencilla. Para sostenerse, trabajó de albañil, pintor, en una rotisería y en un supermercado, mientras cursaba producción audiovisual en el ISEC. La adaptación fue difícil y, aunque completó los estudios, no logró recibirse.

En medio de esa etapa, armó una productora junto a un amigo y comenzó a trabajar en streaming durante la pandemia, cuando las redes sociales redefinían la forma de comunicar. Su crecimiento lo llevó a ingresar a Torneos y Competencias, donde participó en la cobertura del Mundial de Qatar 2022, en un momento histórico para el fútbol argentino liderado por Lionel Messi.

A pesar del éxito laboral y de haber alcanzado estabilidad económica a través de ventas digitales, algo no terminaba de cerrar. La vida urbana, el ritmo acelerado y la distancia con sus raíces comenzaron a pesar.

Fue entonces cuando atravesó una crisis personal que lo llevó a tomar distancia. Volvió a Reconquista durante un año, trabajando de manera remota, y en ese tiempo la idea de regresar al campo se volvió cada vez más fuerte.

El punto de inflexión llegó en febrero de 2025. Lucas decidió volver definitivamente al campo de su abuela, Selva Argentina, conocida como "Negra", quien es el corazón de la familia. Allí, junto a sus tíos y su prima, reconstruyó su vida desde otro lugar.

"Siempre hay algo para hacer"

Hoy su rutina está marcada por el trabajo rural: ganadería, cría de animales, producción de huevos, huerta y elaboración de quesos con leche de vaca. También comercializan rollos de pastura, esenciales para la alimentación del ganado. Es una vida exigente, pero profundamente conectada con la naturaleza.

El cambio no fue solo laboral, sino también personal. Lucas adoptó hábitos estrictos que acompañan su nueva etapa: se levanta a las cinco de la mañana, se sumerge en agua fría y dedica tiempo a la lectura antes de comenzar la jornada.

"Hay que hacer todo temprano porque a las 10 ya el sol te abrasa"

Su historia es la de un regreso. No solo geográfico, sino emocional. Un camino que empezó en el campo, se desvió hacia la ciudad y, después de atravesar experiencias, dudas y logros, volvió al punto de origen. Pero esta vez, con la certeza de haber encontrado su lugar.