La abogada argentina, imputada por injuria racial en Brasil, recibió la visita de su padre y su hermana tras casi un mes. La Justicia le mantuvo restricciones de circulación: no puede salir del estado de Río de Janeiro.
Agostina Páez, la abogada argentina detenida en Brasil acusada de racismo, se reencontró en las últimas horas con su padre y su hermana en Río de Janeiro después de casi un mes. Las imágenes mostraron el abrazo familiar tras la llegada de sus allegados, que viajaron para acompañarla durante el proceso judicial.
"Estoy muy feliz de encontrarme con mi hija de nuevo", dijo Mariano Páez, padre de la imputada, quien señaló que la familia permanecerá en Brasil entre 10 y 15 días mientras se definen los próximos pasos legales.
Páez, de 29 años, está imputada por el delito de injuria racial, figura que prevé penas de 2 a 5 años de prisión. Actualmente se encuentra en libertad, con tobillera electrónica y con la prohibición de salir del estado de Río de Janeiro, según explicó su defensa.

Agostina Páez continuará el proceso judicial con tobillera electrónica y, por ahora, sin la posibilidad de volver a la Argentina. Su papá habló con Telenoche y dio detalles de los momentos de tensión que vivió la familia en los últimos días.
El caso tuvo un giro en los últimos días: la Justicia había ordenado su prisión preventiva y fue trasladada a una comisaría, pero esa medida fue revocada poco después, dejándola con restricciones y monitoreo.
En declaraciones al mismo medio, la joven sostuvo que se siente "muy expuesta" y denunció que recibe amenazas mientras avanza la causa. También cuestionó el uso de su imagen en una campaña antirracista de la Policía local.
La investigación se originó por un episodio ocurrido el 14 de enero en un bar de Ipanema, tras una discusión por la cuenta, donde Páez fue denunciada por presuntos gestos e insultos racistas hacia empleados del lugar.
Continua escribiendo aquí