Argentina En Río de Janeiro

La Justicia brasileña ordenó la prisión preventiva para la abogada argentina acusada de gestos racistas

La Justicia de Río de Janeiro hizo lugar al pedido de la fiscalía y dispuso la prisión preventiva de Agostina Páez (29), imputada por injuria racial tras un episodio ocurrido el 14 de enero en un bar de Ipanema. La medida se fundamentó en riesgo de fuga y posible intimidación a testigos.

Jueves, 5 de Febrero de 2026

La Justicia de Río de Janeiro ordenó este jueves 5 de febrero la prisión preventiva de la abogada argentina Agostina Páez, detenida e imputada por injuria racial luego de un incidente con empleados de un bar del barrio de Ipanema, ocurrido el 14 de enero. La figura penal, según la cobertura del caso, prevé una pena de 2 a 5 años de prisión.

La decisión fue tomada por el Juzgado Penal N° 37, que aceptó el planteo del Ministerio Público. En la resolución -citada por medios- se advierte que mantener a la acusada en libertad podría "perjudicar gravemente" la instrucción, por el riesgo de que intimide a testigos y víctimas, y también por la posibilidad de que abandone el país, lo que complicaría el esclarecimiento del hecho.

Hasta ahora, Páez tenía prohibición de salida de Brasil, pasaporte retenido y tobillera electrónica. Con la preventiva ya dictada, resta que se resuelva su eventual traslado a un centro de detención.

De acuerdo con la denuncia, el conflicto se originó al momento de pagar la cuenta. La fiscalía sostiene que la abogada profirió insultos racistas y realizó gestos imitando a un mono, y que continuó con ofensas incluso después de salir del bar. Medios internacionales también consignaron que el caso se apoya en video y testimonios incorporados al expediente.

La Policía Civil ya había dado por cerrada la investigación el 23 de enero, al considerar que existían elementos suficientes para sostener la acusación.

Tras conocerse la medida, la propia Páez publicó un video en redes en el que dijo estar "desesperada" y "muerta de miedo", y cuestionó la decisión bajo el argumento de que estaba "a disposición de la Justicia" y con tobillera electrónica.