Las nuevas lesiones se encontraron tras los estudios realizados en el Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil de Mar del Plata luego de su traslado.
El nuevo parte médico de Bastián Jerez, el niño que está internado en grave estado luego de que la UTV en la que iba chocara de frente con una camioneta en los médanos de Pinamar, generó sorpresas tras constatarse múltiples fracturas de cráneo, por lo que debió ingresar de nuevo a la sala de operaciones para que le coloquen una válvula.
Estas nuevas lesiones se encontraron tras los estudios realizados en el Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil de Mar del Plata luego del traslado del menor en las últimas horas.
"Se realizó una tomografía de cráneo, cervical, tórax y abdomen hallándose múltiples fracturas de cráneo", confirmaron fuentes del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires.
Ante el hallazgo de estas nuevas lesiones, las cuales no habían sido detectadas en Pinamar por la falta de equipamiento técnico, se hizo una reunión de evaluación en la que se acordó la colocación de una válvula de control de presión intracraneal.
Dicha válvula, que fue insertada por el equipo de neurocirugía, sirve para monitorear presiones elevadas en quirófano sin complicaciones.
Acerca de la operación que estaba programada, que consiste en retirar el packing hepático y efectuar el cierre abdominal, informaron que "será según su evolución".
En la jornada del jueves, luego de días de espera, las autoridades del Hospital Municipal de Pinamar confirmaron que el menor, de 8 años, se encontraba estable, por lo que permitieron su traslado a Mar del Plata.
De este modo, hubo un operativo de importancia en la zona, en el que Bastián fue trasladado en un vuelo sanitario de alta complejidad.

La segunda revisión del acuerdo con el organismo se realizará en febrero y puede destrabar un desembolso de US$1000 millones.