Usuarios denunciaron que las gafas Ray-Ban Meta registraron y transcribieron conversaciones privadas sin mediar la frase de activación requerida; la compañía tecnológica aseguró que corrigió el fallo, en medio de cuestionamientos regulatorios que ya frenaron sus ventas en Europa.
La compañía tecnológica Meta reconoció y aseguró haber corregido un problema de funcionamiento en sus gafas inteligentes Ray-Ban Meta, luego de que diversos usuarios detectaran que los dispositivos estaban registrando y almacenando grabaciones de audio y transcripciones de texto de conversaciones privadas sin que mediara el comando de voz obligatorio “Hey Meta” ni la presión manual de sus botones de captura.
“Este problema ha sido resuelto. Las personas pueden gestionar, revisar y eliminar los registros de voz de sus interacciones con Meta AI a través de la configuración en cualquier momento”, expresó la empresa en declaraciones al portal especializado Android Authority. No obstante, la firma liderada por Mark Zuckerberg no brindó explicaciones técnicas precisas sobre el origen de la falla que derivó en la activación no consentida de los micrófonos.
La irregularidad salió a la luz pública a través de foros en Reddit y fue replicada por sitios de tecnología como Gizmodo y TechRadar. Usuarios que poseen modelos de segunda y tercera generación detectaron audios y transcripciones textuales completas en sus registros de actividad correspondientes a charlas cotidianas, incluso habiendo deshabilitado previamente la función de “responder sin Hey Meta”.
Entre los testimonios documentados, varios propietarios advirtieron que el LED blanco frontal —diseñado para alertar a terceros que el dispositivo está registrando imágenes o sonido— se encendía de manera imprevista en plena conversación normal, mientras que el asistente virtual permanecía en silencio sin procesar consulta alguna. Aunque el panel de control de la app complementaria permite borrar el historial de voz acumulado, no contemplaba un mecanismo preventivo para evitar que el hardware capturara el audio en tiempo real.
De acuerdo con las políticas de privacidad de Meta, los servicios de asistencia por voz contemplan la posibilidad de activaciones “inadvertidas” y señalan que ciertas grabaciones pueden ser sometidas a auditorías por parte de personal humano con el propósito de optimizar los modelos de procesamiento de lenguaje natural de la inteligencia artificial.
El incidente reaviva el debate en torno a los riesgos de vigilancia pasiva que suponen los dispositivos corporales con sensores biométricos y ópticos:
Manipulación del LED: tiempo atrás, Meta procedió a la inhabilitación permanente de las cámaras en miles de unidades tras corroborar que algunos propietarios cubrían con cinta o destruían deliberadamente la luz LED testigo para grabar sin ser advertidos.
Freno comercial en Europa: a principios de este mes, la importante cadena óptica Hans Anders resolvió suspender la comercialización de las gafas en los Países Bajos y Bélgica ante la presión social y política. En esa línea, la Autoridad de Protección de Datos neerlandesa advirtió formalmente que capturar y difundir registros de terceros identificables sin consentimiento vulnera las leyes comunitarias de protección de datos personales.