Creadores de contenido que visitaron los estudios de Rockstar North revelaron que el título fue desarrollado sin inteligencia artificial generativa y confirmaron que la experiencia principal no contará con micropagos con dinero real.
Tras la reciente presentación de "Grand Theft Auto VI: una vista extendida", material que expuso detalles sobre la trama de los dos protagonistas, mecánicas de persecución policial y diversas actividades secundarias en su mapa de mundo abierto, surgieron nuevas precisiones técnicas sobre el esperado lanzamiento de Rockstar Games. Creadores de contenido y especialistas de la industria que visitaron las instalaciones de Rockstar North comenzaron a compartir datos clave respecto a la filosofía de desarrollo y el modelo económico que regirá en el videojuego.
Durante una emisión especial del podcast Kinda Funny Gamescast, los comunicadores Greg Miller y Andy Cortez profundizaron sobre las consultas puntuales que realizaron al equipo de desarrollo en torno a dos de los temas más debatidos en la industria del entretenimiento digital: la implementación de inteligencia artificial generativa y la presencia de microtransacciones dentro del juego.
Al ser consultados directamente por Miller sobre el empleo de herramientas de IA generativa para la creación de escenarios, voces o elementos del entorno, desde Rockstar Games aseguraron de forma categórica que GTA VI no utiliza inteligencia artificial en sus procesos creativos. Con esta postura, el estudio busca distanciarse de controversias recientes que afectaron a producciones como Clair Obscur: Expedition 33 o Arc Raiders, donde la utilización de estas tecnologías despertó cuestionamientos y rechazo en diversos sectores de la comunidad de jugadores.
Por otro lado, frente a la pregunta de Cortez sobre la posibilidad de destinar dinero real para compras dentro de la aventura, la desarrolladora confirmó que GTA VI no incluirá micropagos. La decisión marca un cambio relevante respecto al esquema de monetización observado en el modo en línea de GTA V, donde las transacciones con dinero real formaban parte de la economía virtual del juego -aunque de manera opcional-, garantizando en esta nueva entrega una experiencia basada exclusivamente en la progresión y la jugabilidad del usuario.