Tecnología y Ciencia Regulación

Más de mil empleados de OpenAI, Anthropic y Google piden a EE. UU. regular el ritmo de la IA

Un grupo de 1.178 empleados y directivos de OpenAI, Anthropic y Google firmaron la carta abierta "Pacing the Frontier" para pedir al Gobierno de EE. UU. que regule el ritmo del desarrollo de la IA. Sam Altman advirtió sobre el riesgo de captura regulatoria.

Miercoles, 29 de Julio de 2026
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Un colectivo de más de mil trabajadores pertenecientes a las principales compañías de inteligencia artificial -entre las que se destacan OpenAI, Anthropic y Google- dirigió una carta abierta al Gobierno de los Estados Unidos con el pedido de que intervenga para regular y moderar el ritmo de avance de los modelos de frontera. La iniciativa, que al momento de su difusión acumuló 1.178 firmas de profesionales del sector, advierte que el progreso acelerado está próximo a alcanzar la automatización completa de la investigación, un umbral a partir del cual resultará imposible comprender o controlar los sistemas resultantes.

Bajo el título "Pacing the Frontier", el manifiesto introduce un matiz de cautela al señalar que aunque la inteligencia artificial podría contribuir a un futuro mejor, dicho escenario no se encuentra garantizado. Para mitigar los riesgos emergentes y ganar tiempo en materia de seguridad, los científicos solicitaron que la administración estadounidense lidere un esfuerzo internacional para desarrollar herramientas técnicas y marcos de gobernanza que marquen el ritmo de forma deliberada.

Respaldos ejecutivos, la postura de Sam Altman y el dilema de la captura regulatoria

La proclama cuenta con el respaldo de figuras de relevancia dentro de la industria como el cofundador y director científico de Anthropic, Jared Kaplan; el director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei; el director de Investigación de OpenAI, Mark Chen; y la vicepresidenta de Seguridad y Alineación de la IA en Google, Anca Dragan. Los referentes coincidieron en la necesidad de articular medidas gubernamentales para fortalecer la supervisión sin frenar los beneficios potenciales de la tecnología.

Por su parte, el documento no contó con la firma del director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, quien durante una entrevista en el pódcast Invest Like the Best opinó sobre el debate. Si bien Altman aceptó que tal vez haya que moderar el ritmo de desarrollo para permitir la adaptación social, advirtió sobre el peligro de que las regulaciones terminen configurando una captura regulatoria o una colusión entre los grandes laboratorios, rechazando la idea de que un reducido grupo de actores monopolice el control de la herramienta argumentando razones de seguridad.