Tecnología y Ciencia Videojuegos

La comunidad de PlayStation convoca a una huelga histórica contra Sony

La comunidad DoesItPlay? convocó a un apagón de siete días a partir del 23 de agosto contra Sony Interactive Entertainment. Protestan por el fin de los juegos físicos para 2028, el cierre de estudios y el distanciamiento con los usuarios.

Lunes, 27 de Julio de 2026
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La comunidad de usuarios de PlayStation organizó una medida de protesta contra Sony Interactive Entertainment (SIE) para manifestar su rechazo a las últimas decisiones comerciales de la empresa. La chispa que detonó el malestar fue la decisión de eliminar los videojuegos en formato físico para el año 2028, lo que derivó en la convocatoria a una huelga de desconexión de siete días durante el mes de agosto.

La movilización es promovida por DoesItPlay?, una organización orientada a la preservación de videojuegos, que llamó a realizar un apagón económico y de juego sin inicio de sesión ni compras en las plataformas de la marca.

Fechas de la huelga y los reclamos contra Sony

La medida de fuerza dará inicio el 23 de agosto a las 19:00 (hora local) y finalizará el 30 de agosto a la misma hora. Desde la organización explicaron que el objetivo es hacer oír el descontento de la comunidad sin generar un daño estructural permanente a los desarrolladores y editores de la industria.

Los organizadores denuncian que la firma atravesó un progresivo distanciamiento de su base de usuarios, reflejado en decisiones como:

  • El cierre de estudios reconocidos como Bluepoint.

  • El impulso a una estrategia de juegos como servicio no compartida por los usuarios.

  • La cancelación de eventos y encuentros con seguidores.

  • El abandono del sistema de realidad virtual PlayStation VR2.

Posición de la Unión Europea sobre el formato digital

Ante las consultas por la eliminación del formato físico, la Unión Europea se pronunció a mediados de julio aclarando que no puede intervenir en la estrategia comercial de la compañía.

El organismo europeo argumentó que las empresas tienen la libertad de comercializar sus servicios en la modalidad que estimen conveniente, en la medida en que mantengan resguardados los derechos legales de los consumidores.