Una demanda colectiva presentada en California afirma que el programa Metamate seleccionó de forma desproporcionada a personas con carpetas médicas, embarazadas y discapacitados en el último recorte de 8000 trabajadores. La respuesta de la empresa.
El debate ético sobre el despliegue de la inteligencia artificial en el ámbito de los recursos humanos acaba de saltar las alarmas en Silicon Valley con una acusación judicial sumamente grave. Meta Platforms, la compañía matriz de plataformas como Facebook, Instagram y WhatsApp, enfrenta una demanda colectiva que la acusa de utilizar una herramienta de inteligencia artificial para identificar y despedir de forma sistemática a aquellos empleados que registraban problemas de salud, discapacidades o licencias médicas activas. La presentación judicial, que fue ingresada oficialmente en el tribunal federal de la ciudad de Oakland, en el estado de California, amenaza con abrir un nuevo y polémico precedente sobre los límites del control algorítmico en el ecosistema laboral de las grandes firmas tecnológicas.
La acción legal fue impulsada bajo estricto anonimato por un grupo de veintiséis exempleados.
s damnificados que provienen de diversos puntos de los Estados Unidos, incluyendo distritos clave como Nueva York, California y Washington D.C. Según los argumentos presentados en el escrito, Meta se apoyó de manera decisiva en los análisis de rendimiento que arroja su software propietario basado en inteligencia artificial denominado Metamate. Los demandantes alegan que la herramienta fue parametrizada para procesar de forma automatizada indicadores de productividad individual y el uso de tokens de trabajo diario, un criterio de evaluación numérica que terminó perjudicando directamente y de manera desproporcionada a aquellos ingenieros y administrativos que debieron ausentarse temporalmente de sus puestos debido a afecciones médicas.
Los abogados patrocinantes de la demanda afirman que el gigante tecnológico infringió de manera deliberada las normativas federales y estatales que prohíben expresamente cualquier tipo de discriminación o represalia contra trabajadores que presenten alguna discapacidad física, empleadas que transiten un período de embarazo o profesionales que hagan uso de su legítimo derecho a una baja por motivos de salud. El recorte bajo sospecha se enmarca dentro del plan global de reestructuración anunciado por Mark Zuckerberg para este año, el cual estipulaba el despido masivo de casi el 10% de su plantilla, equivalente a unos 8000 puestos laborales.
Por su parte, desde las oficinas corporativas de Meta salieron a desmentir de forma categórica el tenor de la presentación judicial. Un portavoz oficial de la corporación tecnológica de Menlo Park aseguró que las denuncias carecen por completo de sustento fáctico o bases legales sólidas. El representante de la firma remarcó que las decisiones complejas vinculadas a la gestión de la plantilla laboral, los despidos y las reestructuraciones organizativas de la compañía fueron y siguen siendo tomadas exclusivamente por personas, defendiendo que el uso de herramientas inteligentes no reemplaza bajo ningún punto de vista el criterio, el análisis de las circunstancias particulares y la supervisión del equipo de liderazgo humano.