La Comisión Europea ordenó a Meta restablecer el acceso gratuito de asistentes de inteligencia artificial rivales a WhatsApp. La compañía tiene cinco días hábiles para cumplir la medida.
La Comisión Europea ordenó a Meta restaurar el acceso gratuito de asistentes de inteligencia artificial rivales a WhatsApp, en una medida cautelar antimonopolio que marca un fuerte avance regulatorio sobre el mercado de la IA.
La decisión obliga a la compañía a restablecer, en un plazo de cinco días hábiles, el acceso de chatbots de terceros a la API de WhatsApp para Empresas bajo las mismas condiciones que existían antes de octubre de 2025.
Según la Comisión, los cambios aplicados por Meta dejaron únicamente a Meta AI disponible dentro del servicio, lo que podría afectar la competencia en un mercado todavía en desarrollo.
La comisaria de competencia de la Unión Europea, Teresa Ribera, sostuvo que la medida busca evitar que la competencia desaparezca antes de que concluya la investigación principal.
"Hoy ordenamos restablecer en WhatsApp la IA de la competencia mientras examinamos si las restricciones pueden vulnerar las leyes de competencia de la UE", señaló.
Ribera advirtió que en mercados de rápida evolución, como el de la inteligencia artificial, los daños a la competencia pueden producirse mucho antes de una resolución definitiva y resultar difíciles de reparar.
La investigación formal comenzó en diciembre de 2025, después de las quejas presentadas por empresas desarrolladoras de asistentes de IA que denunciaron restricciones de acceso a WhatsApp.
Entre los denunciantes aparecen The Interaction Company, creadora del asistente Poke.com, la startup francesa Agentik y un competidor español.
Meta intentó evitar la orden con distintas propuestas. En marzo ofreció acceso pago a sus competidores y en mayo planteó un esquema gratuito hasta cierto límite de uso, con cargos posteriores.
Sin embargo, tanto los denunciantes como la Comisión rechazaron esas alternativas. Para el organismo europeo, la política de precios propuesta era, en la práctica, equivalente a mantener la prohibición anterior.
Si no cumple con la medida, Meta se expone a multas de hasta el 10% de su facturación anual global. La empresa, de todos modos, puede recurrir la decisión ante los tribunales de la Unión Europea en Luxemburgo.
La resolución muestra la voluntad de Bruselas de intervenir con rapidez en el mercado de inteligencia artificial, especialmente cuando grandes plataformas tecnológicas pueden condicionar el acceso de competidores a servicios de uso masivo.