Tras una investigación en Estados Unidos, Meta deberá afrontar una sanción multimillonaria por fallas al resguardar la seguridad juvenil en sus redes
Meta Platforms deberá pagar 375 millones de dólares en sanciones civiles tras un fallo en Nuevo México, donde un jurado determinó que la compañía de Mark Zuckerberg violó la ley estatal de protección al consumidor al no garantizar la seguridad de menores en Facebook, Instagram y WhatsApp.
Este veredicto, resultado de un juicio de seis semanas, establece un precedente sobre la responsabilidad de las plataformas digitales en la protección de usuarios adolescentes. El fiscal general Raúl Torrez lo calificó como clave para que otras jurisdicciones actúen contra prácticas que ponen en riesgo a menores.
El jurado concluyó que Meta implementó prácticas engañosas sobre la seguridad ofrecida a los usuarios, al no garantizar controles suficientes para evitar la interacción entre adolescentes y adultos con fines delictivos. La acusación argumentó que los algoritmos de Meta facilitaron la exposición de adolescentes a contactos desconocidos, pese a advertencias internas desatendidas.
Aunque la sanción es considerable, es menor a los 2.000 millones de dólares solicitados por el estado. El juicio incluyó testimonios y documentos internos que revelaron que los algoritmos de Meta priorizaban el "engagement" sobre la seguridad, exponiendo a menores a perfiles de adultos sin verificación. Se analizaron casos donde contactos iniciados en línea derivaron en hechos fuera de las plataformas, centrándose en la responsabilidad de Meta en sus políticas de seguridad y la falta de mecanismos efectivos para detectar interacciones sospechosas.
Meta rechazó el veredicto y apelará, afirmando que cuenta con herramientas de seguridad y que realiza mejoras continuas. Sin embargo, el jurado no consideró estos argumentos suficientes.
Una segunda fase del proceso judicial está prevista para mayo, donde la fiscalía buscará cambios obligatorios en el diseño y funcionamiento de las plataformas, incluyendo modificaciones en los sistemas de recomendación y mayores controles, lo que podría alterar Facebook e Instagram.
Este fallo se suma a otros litigios en EE. UU. sobre el impacto de las redes sociales en menores y la posible responsabilidad de plataformas como Meta y YouTube en la exposición a contenidos perjudiciales y la generación de dinámicas adictivas. Se considera un punto de inflexión en la evaluación de la responsabilidad de las plataformas sobre la seguridad de sus usuarios más jóvenes y podría influir en futuras decisiones judiciales.