Carlos Javier Ríos manejaba la camioneta RAM que impactó de frente contra un Volkswagen Gol el pasado 24 de agosto. Tras confirmarse el test de alcoholemia positivo, la carátula pasó a homicidio simple. El acusado cumple arresto domiciliario.
La investigación judicial por el trágico choque frontal que el pasado 24 de agosto le costó la vida a cuatro integrantes de una misma familia en la ciudad cordobesa de Alta Gracia dio un giro decisivo. Una pericia oficial ordenada por la Fiscalía del Primer Turno, a cargo de Diego Fernández, confirmó que el conductor de la camioneta involucrada manejaba con 1,57 gramos de alcohol en sangre, triplicando el límite legal permitido.
El siniestro ocurrió en el denominado Camino de los Lecheros, cuando una potente camioneta RAM conducida por Carlos Javier Ríos (49) embistió de frente a un Volkswagen Gol. En el automóvil transitaban Pablo César (42), Yanina Garrido (39), Jésica Garrido (34) y Danilo Díaz (23), quienes murieron en el acto a causa de la brutalidad del impacto y debieron ser rescatados por los bomberos de entre los hierros retorcidos.
En las primeras etapas del expediente, Ríos había sido imputado bajo la figura culposa, sustentada en la hipótesis de que su vehículo había invadido el carril contrario. Sin embargo, tras conocerse el resultado del dosaje etílico, la situación procesal del único detenido empeoró drásticamente: este martes se presentó ante la fiscalía, optó por abstenerse de declarar y fue notificado de una nueva acusación por homicidio simple con dolo eventual en concurso real por las cuatro víctimas fatales.
Actualmente, Ríos permanece detenido bajo el régimen de arresto domiciliario con monitoreo de tobillera electrónica. Esta modalidad de detención fue dispuesta por las autoridades judiciales luego de que los informes de los médicos forenses determinaran que el imputado no se encontraba en condiciones de ser alojado en un establecimiento penitenciario, quedando sujeto a una evaluación médica constante para definir su futuro traslado a la cárcel.
Los cuatro fallecidos formaban parte de un grupo que esa misma noche había viajado desde la localidad de Bouwer con una misión solidaria: asistir a un familiar que había sufrido un despiste en moto en la zona de Falda del Carmen. Tras ser dado de alta en el Hospital Illia de Alta Gracia, Danilo Díaz y sus allegados se disponían a recuperar el rodado que había quedado demorado en una subcomisaría.
Para agilizar el regreso y evitar ingresar al casco urbano, tomaron la ruta alternativa conocida como el Camino de los Lecheros. En ese trayecto, mientras parte del grupo trasladaba la motocicleta, el Volkswagen Gol fue interceptado por la camioneta conducida por Ríos, culminando en una de las mayores tragedias viales registradas en la región.