El presidente argentino se ausentó de la inauguración y de la recepción oficial ofrecida por el rey Felipe VI, optando por mantener encuentros con referentes de la derecha española como Santiago Abascal y la madrileña Isabel Díaz Ayuso. Su agenda en España reaviva la tensión política con el gobierno de Pedro Sánchez.
El presidente Javier Milei no asistió a la inauguración de la Cumbre Iberoamericana de Madrid ni a la cena posterior que ofreció el rey Felipe VI en el Palacio Real. Sin embargo, mantuvo una agenda paralela con guiños a sus aliados políticos: se reunió con el líder de Vox, Santiago Abascal, y este jueves se verá con la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en lo que representa un nuevo desafío al Gobierno de Pedro Sánchez.
Tal como estaba previsto, el mandatario decidió no participar de la gala inicial en el Teatro Real ni del encuentro con los monarcas, aunque sí tiene programada su asistencia a la sesión plenaria con los jefes de Estado y de Gobierno en la Galería de las Colecciones Reales.
Allí se verá cara a cara con Sánchez, apenas dos semanas después de haberlo calificado de "impresentable dictador" y "corrupto" durante su anterior paso por España. Mientras el Ejecutivo español advirtió esta semana en plena campaña que "España se gobierna desde España, no desde Washington, Tel Aviv, Moscú o Buenos Aires", Milei dedicó su noche del miércoles a Abascal y su jornada del jueves a Díaz Ayuso (PP).
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Desde Madrid y en el marco de la Cumbre Iberoamericana, el funcionario nacional se refirió al triunfo demócrata en las legislativas estadounidenses. Restó dramatismo al resultado al calificarlo como un proceso habitual de mitad de mandato y ratificó que el vínculo bilateral y las políticas del mandatario norteamericano se mantendrán sin cambios.
Esta postura contrasta con la de sus pares regionales, ya que la Casa Real confirmó reuniones de otros mandatarios -como José Antonio Kast, Nasry Asfura, Bernardo Arévalo, Laura Fernández Delgado, Santiago Peña y Rodrigo Paz- con el rey Felipe VI, mientras que Milei descartó otros encuentros bilaterales.
En paralelo, el canciller Pablo Quirno participó de la plenaria de ministros de Relaciones Exteriores donde coincidió con su par español, José Manuel Albares, cuya cartera repudió la intervención del argentino en la política interna de cara a los comicios del próximo 29 de noviembre. La estrategia de confrontación tampoco genera unánime adhesión en el arco opositor español: el expresidente Mariano Rajoy, del Partido Popular, cuestionó públicamente el tono de los ataques al señalar que "se puede ser más fino" y que la obligación en política exterior es intentar mantener vínculos armoniosos a pesar de las diferencias ideológicas.