El gobierno de Brasil calificó de "inaceptable injerencia" las declaraciones del presidente argentino, quien advirtió sobre un eventual fraude de Lula da Silva en el balotaje del próximo domingo y lo acusó de misógino.
La Cancillería brasileña rechazó este martes las "ofensas" que a su juicio lanzó el presidente argentino, Javier Milei, al advertir sobre un eventual fraude en el balotaje del próximo domingo y cuestionar al mandatario Luiz Inácio Lula da Silva. A través de un comunicado oficial, el Palacio de Itamaraty expresó que las manifestaciones proferidas por el jefe de Estado argentino contra el Poder Judicial y el sistema de voto electrónico brasileño constituyen un nuevo e inaceptable intento de injerencia externa en el proceso democrático del país vecino.
El comunicado oficial señaló que el mandatario argentino reitera mentiras difundidas por quienes perdieron las elecciones y protagonizaron el fallido golpe militar de hace cuatro años, calificando la postura como antidemocrática, desequilibrada y impropia de un jefe de Estado de un país amigo. Asimismo, la nota remarcó que el sistema de voto electrónico brasileño ha demostrado ser seguro, sin registrar irregularidades históricas, un hecho ratificado por observadores internacionales en la primera vuelta, y sentenció que el futuro de Brasil corresponde exclusivamente a su pueblo, que se expresará libremente en las urnas el domingo 25 sin ningún tipo de intromisión.
El conflicto escaló luego de que Milei utilizara su cuenta de X para lanzar duras críticas contra Lula da Silva, quien se enfrentará en la definición presidencial al candidato de la ultraderecha, Flávio Bolsonaro. El líder libertario compartió y cuestionó unas polémicas declaraciones del mandatario brasileño sobre las mujeres, realizadas en el marco de la defensa de la reducción de la semana laboral, donde argumentó que "la mujer no puede trabajar seis días a la semana y descansar uno porque ese día tiene que limpiar la casa".
Ante esto, el presidente argentino tildó de misógino y "progre machirulo" a su par brasileño, y sumó las advertencias sobre el proceso electoral al escribir: "Se les está cayendo la careta a estos delincuentes... Espero que su último truco de campaña sucia no incluya robarse la elección... zurdo ladrón. ¡Viva la libertad carajo!". Con este intercambio, la tensión diplomática entre ambos gobiernos vuelve a intensificarse a pocos días de una definición electoral clave en la región.