Con una estrategia de negociaciones y acuerdos con sus aliados, La Libertad Avanza evitó que la oposición alcanzara los 129 legisladores necesarios para habilitar el debate. El presidente Javier Milei celebró el resultado en sus redes sociales.
La sesión especial en la Cámara de Diputados impulsada por la oposición dura, el kirchnerismo y bloques aliados para intentar rechazar el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/2023 de desregulación económica fracasó este jueves por falta de quórum. La jugada del oficialismo logró neutralizar el debate sobre una de las herramientas consideradas clave para la gestión de Javier Milei.
La oposición no logró sentar en las bancas a los 129 legisladores necesarios para habilitar la discusión, que además del DNU pretendía abordar temáticas sensibles y de alto impacto político para el Gobierno, como los dictámenes sobre discapacidad y el endeudamiento familiar.
Tras confirmarse la caída de la sesión, el titular de la Cámara baja, Martín Menem, celebró el desenlace político: "Una vez más, quisieron ponerle un freno a la Argentina y se quedaron en el intento. El país ya eligió un rumbo y no va a retroceder para satisfacer a los que nos llevaron al fracaso", expresó. En la misma línea, el presidente Javier Milei se hizo eco de las declaraciones y festejó el resultado en sus redes sociales con las siglas "MAGA" (Hacer a la Argentina Grande Otra Vez) y "VLLC!" (Viva La Libertad Carajo).
Para blindar el DNU, el oficialismo desplegó una ingeniería de negociaciones previa liderada por Martín Menem. La estrategia incluyó convocar a una nueva sesión para el próximo 21 de octubre, incorporando en su temario las iniciativas propias del oficialismo en materia de discapacidad y endeudamiento familiar. En paralelo, La Libertad Avanza acordó con sus aliados dictaminar la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada -incorporando un capítulo para restituir la Ley de Tierras Rurales y mantener los límites a su venta a extranjeros-, un proyecto que se discutirá el próximo miércoles junto a iniciativas sobre vandalismo rural y defensa de la soberanía nacional.
Para bloquear la sesión, los bloques dialoguistas y oficialistas optaron por no bajar al recinto. Además de los 95 diputados de La Libertad Avanza encabezados por Gabriel Bornoroni, no asistieron los 12 integrantes del PRO liderados por Cristian Ritondo, los seis de la UCR bajo la conducción de Pamela Verasay, y los dos representantes del MID con Oscar Zago a la cabeza.
A ellos se sumaron los legisladores de Producción y Trabajo de San Juan (en sintonía con el gobernador Marcelo Orrego), Adelante Buenos Aires con Karina Banfi, representantes de Neuquén vinculados al mandatario Rolando Figueroa, y José Luis Garrido, de Por Santa Cruz, alineado con el gobernador Claudio Vidal.
Una vez consumada la caída de la sesión, el legislador de la Coalición Cívica Maximiliano Ferraro solicitó a la presidencia la habilitación del sistema para registrar formalmente a los diputados presentes y a quienes decidieron respaldar la postura del oficialismo.
La sesión frustrada había sido convocada formalmente por el jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, acompañado por referentes de diversos espacios como Miguel Pichetto (Encuentro Federal), Martín Lousteau (Provincias Unidas), Myriam Bregman (Frente de Izquierda), Jorge Fernández (Primero San Luis), Natalia de la Sota (Defendamos Córdoba) y Mónica Frade (Coalición Cívica). Sin embargo, el armado opositor evidenció fisuras al no contar con las firmas de los representantes del bloque Argentina Federal, que responde a los gobernadores de Misiones, Hugo Passalacqua, y de Salta, Gustavo Sáenz.