Según un reciente sondeo de OPSA-UBA, el espacio oficialista encabeza las preferencias electorales con el 37% de los votos. El estudio destaca la fragmentación del arco opositor y una favorable performance del presidente Javier Milei en escenarios hipotéticos de balotaje.
De acuerdo con los datos desprendidos de una reciente encuesta realizada por OPSA-UBA, La Libertad Avanza se posiciona firmemente con el 37% de la intención de voto de cara a las elecciones presidenciales de 2027, consolidándose como el espacio político con mayor respaldo en el país.
Además, el informe detalla que un 42% de los consultados prefiere la continuidad de la administración de Javier Milei.
Al analizar la distribución del electorado, el relevamiento expone un escenario de marcada división en la oposición. Mientras que el peronismo kirchnerista acumula un 20% y el peronismo no kirchnerista alcanza un 14% (totalizando un 34% de forma separada), la izquierda se ubica en el 8% y el PRO registra un 5%.
De este modo, el oficialismo supera por 17 puntos al kirchnerismo y aventaja por 4 unidades a una eventual suma de ambos sectores peronistas.
En cuanto a la fidelidad partidaria, La Libertad Avanza demuestra una sólida cohesión al retener al 70% de sus votantes del balotaje de 2023. En contraste, el electorado opositor proveniente de Unión por la Patria muestra una dispersión considerable: el kirchnerismo conserva el 45%, el peronismo no kirchnerista capta el 29% y la izquierda reúne el 15%.
En la evaluación de figuras públicas, Javier Milei registra una imagen positiva general del 43%, indicador que asciende marcadamente al 77% entre su propia base electoral.
Esta competitividad se traslada también a los escenarios de segunda vuelta evaluados por el sondeo:
Frente a Sergio Massa: La Libertad Avanza se impone con un 44% frente al 35% del referente opositor.
Frente a Axel Kicillof: El oficialismo registra un 44% contra el 42% del gobernador bonaerense.
De esta manera, el informe concluye que el sólido núcleo de adhesión al oficialismo, sumado a la dispersión de las alternativas opositoras, perfila un escenario inicial sumamente favorable para las aspiraciones reeleccionistas del Gobierno.