El ministro de Economía aseguró que su escenario base es una reelección de Javier Milei; sostuvo que el vínculo con Brasil "solo puede mejorar" en caso de una presidencia de Flavio Bolsonaro y descartó perder el apoyo de Estados Unidos
El ministro de Economía, Luis Caputo, lanzó una fuerte advertencia ante la posibilidad de que se produzcan nuevas presiones sobre el dólar durante las elecciones presidenciales de 2027. Aunque se mostró convencido de que Javier Milei conseguirá la reelección, aseguró que el Gobierno trabaja en una estrategia financiera para afrontar un eventual escenario político adverso.
Durante una entrevista en el canal de streaming Carajo, el funcionario afirmó que el equipo económico busca fortalecer sus herramientas de intervención para evitar una nueva crisis cambiaria. En ese contexto, lanzó una contundente frase dirigida a quienes apuesten contra la estabilidad financiera: "Les vamos a arrancar la cabeza como en octubre del año pasado".
Caputo sostuvo que confía plenamente en el resultado electoral del oficialismo, aunque reconoció que su responsabilidad como ministro implica contemplar otras posibilidades.
"Creo que en todos los escenarios gana el Presidente, en todos", expresó. Sin embargo, aclaró que debe estar preparado para actuar si sus previsiones no se cumplen.
El titular del Palacio de Hacienda explicó que el Gobierno trabaja en la acumulación de reservas y en la búsqueda de un nuevo acuerdo de intercambio de monedas, conocido como swap, aunque no dio precisiones sobre los países involucrados ni los montos previstos.
De acuerdo con estimaciones difundidas por LA NACION, el equipo económico considera que dispone de un conjunto de herramientas financieras equivalente a unos 72.000 millones de dólares, entre acuerdos de swap, reservas y capacidad potencial de intervención en el mercado de futuros.
Sin embargo, estos instrumentos tienen distintas condiciones de utilización y no representan fondos líquidos disponibles de manera inmediata.
El objetivo de la estrategia es contar con recursos para responder ante una eventual mayor demanda de dólares en la previa electoral.
Pese a estas precauciones, Caputo descartó que una crisis cambiaria sea su escenario principal para 2027 y anticipó un mayor ingreso de divisas a partir de nuevas inversiones.
"Hay un montón de dólares que se vienen", aseguró, al destacar la política fiscal, el control monetario y las perspectivas de inversión.
El ministro también se refirió al escenario político brasileño, luego de que Flávio Bolsonaro se impusiera en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, por delante de Luiz Inácio Lula da Silva. Ambos candidatos volverán a enfrentarse en el balotaje previsto para el 25 de octubre.
Caputo consideró que una eventual victoria de Bolsonaro podría favorecer el vínculo bilateral, debido a las coincidencias políticas con la administración de Javier Milei.
De todas maneras, remarcó que Argentina y Brasil mantienen una relación comercial e institucional que continuará independientemente del resultado electoral.
El funcionario también rechazó la posibilidad de que un acercamiento entre Brasil y Estados Unidos afecte el respaldo de Washington al Gobierno argentino.
En ese sentido, defendió la asistencia estadounidense durante las tensiones financieras de 2025 y sostuvo que la administración de Donald Trump mantiene una valoración positiva del rumbo económico y político impulsado por Milei.
Por otra parte, Caputo realizó un balance de su reciente participación en Argentina Week, en París, donde destacó el interés de empresarios e inversores internacionales por desarrollar proyectos en el país.
Según explicó, algunas de esas iniciativas tendrán efectos sobre la economía durante varios años, incluso más allá del actual mandato presidencial.
En relación con la actividad económica, reconoció que el crecimiento perdió velocidad durante los últimos meses, una situación que atribuyó al aumento de las tasas de interés internacionales y al impacto de las tensiones en el mercado petrolero.
No obstante, aseguró que los indicadores correspondientes a agosto y septiembre muestran señales favorables.
El ministro mencionó las inversiones vinculadas al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), el desarrollo de infraestructura vial y la expansión del crédito hipotecario como algunos de los factores que podrían contribuir a la recuperación.
En ese marco, estimó que la economía argentina podría registrar un crecimiento anual de entre el 2% y el 2,5%, aunque reconoció que el ritmo actual de expansión es inferior al observado anteriormente.