Tras la polémica generada en el Congreso, la senadora y jefa del bloque oficialista volvió a cuestionar la falta de aviso sobre la medida y apuntó contra el funcionamiento de la mesa política. En la Casa Rosada admiten el error de coordinación, pero reprochan la exposición pública de las diferencias.
Luego de la polémica generada, la senadora y jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, redobló la apuesta al salir del Senado y volvió a cuestionar la decisión del Gobierno sobre los cambios vinculados a Discapacidad, apuntando de lleno a la falta de coordinación política con el Congreso en un tema que calificó de "mucha sensibilidad".
"No puede ser que nosotros, que tenemos que trabajar para construir una mayoría acá, no sepamos un tema de tanta sensibilidad", sostuvo la legisladora, quien reveló que ni ella ni el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, fueron informados sobre la medida.
En esa línea, rechazó que se tratara de un imprevisto al señalar que "el Presupuesto tiene tres meses de preparación, por lo que no se enteraron a las tres de la mañana", e insistió en que estas definiciones deberían debatirse en la mesa política.
El episodio dejó en evidencia las tensiones internas en la administración de Javier Milei. Mientras que en sectores de la Casa Rosada admiten que existió un error de coordinación general, cuestionan con dureza que Bullrich exponga las diferencias públicamente y atribuyen sus movimientos a un posicionamiento político de cara a 2027.
A su vez, el malestar se extendió al funcionamiento de la mesa política -espacio integrado semanalmente por figuras clave como Karina Milei, Luis Caputo, Santiago Caputo y los hermanos Menem, entre otros-, donde crecen los reproches sobre su utilidad real y el hermetismo entre los propios funcionarios.