La Libertad Avanza consiguió el número para sesionar tras resignar cambios en el BCRA. La oposición lanzó duras críticas contra Javier Milei por el endeudamiento familiar y los recortes en discapacidad previstos para 2027.
El oficialismo logró reunir el quórum necesario en la Cámara de Senadores para debatir un paquete de medidas clave. El objetivo principal de La Libertad Avanza durante la jornada es sancionar la Ley de Inocencia Fiscal II, en una sesión donde también se someterán a votación el marco regulatorio para los biocombustibles, los pliegos de tres jueces y la transferencia de nuevas competencias a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Para destrabar el inicio del debate y garantizar el número en las bancas, el partido de Gobierno tuvo que ceder ante las exigencias de los bloques dialoguistas. La condición ineludible para habilitar la sesión fue postergar el tratamiento de la reforma del Banco Central, una iniciativa que el oficialismo debió retirar temporalmente del temario del día.
Una vez iniciado el debate, la oposición aprovechó el uso de la palabra para apuntar contra las políticas económicas y sociales de la actual administración. El senador del Bloque Justicialista, Eduardo "Wado" de Pedro, lanzó munición gruesa contra el Ejecutivo por las modificaciones a la Ley de Emergencia en Discapacidad incluidas en el reciente proyecto de Presupuesto.
El legislador acusó al presidente Javier Milei de disfrutar con el sufrimiento de los sectores más vulnerables y denunció un recorte del 40% en el área de discapacidad. En un tono de fuerte confrontación, de Pedro calificó al mandatario de cobarde y remarcó la imposibilidad material que sufren las familias para sostener a sus integrantes con discapacidad en un contexto marcado por el pluriempleo y la falta de ayuda estatal.
En la misma línea discursiva, la senadora Alicia Kirchner alertó sobre el grave nivel de endeudamiento que sufren los hogares argentinos. La legisladora describió un escenario de profunda precariedad y abandono, asegurando que ante la necesidad de supervivencia se ha legalizado la usura social a través de la toma compulsiva de créditos por parte de las familias.
Finalmente, la dirigente santacruceña le reclamó al Gobierno abandonar lo que definió como una economía de boutique para pasar a un modelo productivo de siembra. En su cierre, advirtió que los sectores que perdieron sus ingresos están siendo condenados a la exclusión y que muchos logran subsistir únicamente gracias a la contención alimentaria que brindan las organizaciones sociales y religiosas en los espacios públicos.