Politica Relación diplomática

Gesto de distensión de la Cancillería argentina hacia Brasil en medio de la crisis bilateral desatada por los dichos de Milei

Tras las duras descalificaciones del presidente argentino contra Luiz Inácio Lula da Silva, el canciller Pablo Quirno envió un saludo formal por el Día de la Independencia del país vecino, en lo que representa el primer movimiento oficial para intentar calmar las tensiones entre ambos socios del Mercosur.

Lunes, 7 de Setiembre de 2026

Después de meses de alta tensión y cortocircuitos diplomáticos, la Cancillería argentina ensayó un gesto de acercamiento con el gobierno brasileño a través de un saludo protocolar con motivo de un nuevo aniversario de su independencia. 

"En el Día de la Independencia de la República Federativa del Brasil, la Argentina saluda al pueblo brasileño. Nos unen la vecindad, la historia compartida y millones de vínculos cotidianos entre nuestras sociedades. Feliz Día de la Independencia", expresó el ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, mediante un mensaje publicado en la plataforma X.

Este acercamiento constituye el primer movimiento de distensión tras la grave crisis abierta a fines de julio, cuando Javier Milei viajó a San Pablo para respaldar la candidatura presidencial de Flavio Bolsonaro de cara a los comicios de octubre. Durante un encendido discurso en territorio brasileño, el mandatario argentino calificó a Lula como "ladrón" y "presidiario", además de lanzar fuertes críticas contra un magistrado de la Corte Suprema de ese país.

Las declaraciones del jefe de Estado argentino precipitaron un conflicto diplomático de magnitud entre las dos economías más grandes del bloque regional. Como respuesta, Brasilia dispuso la salida de su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, redujo la representación diplomática al nivel de encargado de negocios y le solicitó al embajador argentino, Daniel Raimondi, que regresara al país.

El vínculo bilateral atraviesa este delicado momento a menos de un mes de que Brasil celebre elecciones presidenciales el próximo 4 de octubre, en un escenario fuertemente polarizado entre el actual mandatario y el hijo del exmandatario Jair Bolsonaro, quien actualmente cumple una condena en prisión.