En pleno invierno, la balanza comercial energética registró un saldo positivo de u$s892 millones, impulsada por el salto de las ventas externas de petróleo. Las exportaciones del sector llegaron a u$s1.506 millones y el crudo se consolidó entre los principales productos vendidos por la Argentina al mundo.
La balanza comercial energética alcanzó en julio un superávit de u$s892 millones, en un mes históricamente desafiante por las importaciones invernales de GNL y energía eléctrica. El resultado se explicó por el fuerte salto de las exportaciones del sector, que llegaron a u$s1.506 millones, impulsadas principalmente por el petróleo de Vaca Muerta y por un aumento marcado de las cantidades vendidas al exterior.
El crecimiento no respondió solamente a una mejora de precios internacionales. Según los datos del relevamiento, los valores de exportación subieron 19,5%, pero las cantidades exportadas treparon 67,6%, lo que muestra que el factor determinante fue el mayor volumen colocado en el mercado externo.
El dato confirma un cambio estructural en la matriz comercial argentina: aun en pleno invierno, cuando la demanda energética suele presionar sobre las importaciones, el sector logró sostener un saldo positivo y consolidarse como una fuente creciente de divisas.
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El indicador económico que mide el JP Morgan retrocede tras 14 ruedas. En la plaza local, el S&P Merval gana más de 2%.
La principal locomotora del resultado fue el petróleo. Las exportaciones de crudo crecieron 144% interanual en julio y superaron los u$s1.000 millones en el mes. En el acumulado de 2026, las ventas externas de petróleo ya suman alrededor de u$s5.700 millones.
Con ese desempeño, el crudo se ubicó entre los principales productos de exportación del país. Según el relevamiento, quedó como el segundo producto argentino más vendido al exterior, apenas por debajo del maíz y por encima de las distintas variedades de soja.
El dato refuerza el peso creciente de Vaca Muerta en la economía real. La formación neuquina no solo viene aumentando producción, sino que empieza a modificar la composición de las exportaciones argentinas, históricamente dominadas por el complejo agroindustrial.
Además del crudo, otros productos energéticos también aportaron al resultado. La nafta fue el segundo producto energético más exportado, con u$s55 millones; seguida por el gas natural, con u$s49 millones; y los butanos licuados, con u$s24 millones.
Estados Unidos y Chile, los principales destinos
En lo que va del año, los principales destinos de las exportaciones energéticas argentinas fueron Estados Unidos, Chile, China y Brasil.
Estados Unidos encabezó el ranking, con compras por u$s2.368 millones. Luego se ubicó Chile, con u$s1.735 millones; China, con u$s500 millones; y Brasil, con u$s397 millones.
La diversificación de destinos muestra que el crecimiento energético no depende de un único mercado. En petróleo, gas y combustibles, la Argentina empieza a ocupar un lugar más relevante dentro de las cadenas regionales y globales de abastecimiento.
Para ABECEB, la principal contribución al aumento de las exportaciones y al superávit comercial provino de Combustibles y Energía, que aportó aproximadamente u$s744 millones adicionales. Ese monto explicó cerca del 68% del incremento total de u$s1.093 millones.
Fuente: Ámbito Financiero