El oficialismo quiere aprobar en agosto los proyectos de reforma del Banco Central, Inocencia Fiscal, el Súper RIGI y Propiedad Privada, estancados hace meses.
# El Gobierno acelera su agenda en el Congreso para aprobar reformas clave antes de octubre
El Gobierno de Javier Milei prepara una ofensiva parlamentaria con el objetivo de avanzar en el Congreso con un paquete de iniciativas económicas antes de que el escenario electoral comience a condicionar las negociaciones políticas.
La Casa Rosada busca aprobar en las próximas semanas cuatro proyectos considerados centrales para su plan de gestión: la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y el proyecto de Inocencia Fiscal, que serán tratados en la Cámara de Diputados, además de la Ley de Propiedad Privada y el denominado Súper RIGI, que avanzan en el Senado.
Desde el oficialismo reconocen que existe una ventana de oportunidad que podría reducirse en los próximos meses, cuando gobernadores y bloques dialoguistas comiencen a concentrar sus esfuerzos en la carrera presidencial de 2027 y en la reorganización política de sus espacios.
La estrategia legislativa será definida en la mesa política del Gobierno, encabezada por Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, junto al jefe de Gabinete, Diego Santilli; el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo "Lule" Menem; el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem; y la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich.
La Cámara alta retomará este jueves la sesión que había quedado suspendida el pasado 16 de julio por falta de acuerdos para avanzar con el proyecto de Propiedad Privada.
La iniciativa es una de las más discutidas porque incluye modificaciones a la normativa vigente sobre adquisición de tierras por parte de extranjeros, además de cambios vinculados a desalojos, expropiaciones y la Ley de Manejo del Fuego.
El oficialismo confía en reunir los votos necesarios luego de varias postergaciones del debate, aunque mantendrá conversaciones hasta último momento para garantizar el respaldo de los bloques aliados.
Bullrich encabezará una reunión con representantes del radicalismo, el PRO y distintos espacios provinciales para realizar el último conteo de apoyos antes de la votación.
La ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel durante la sesión será un factor que el oficialismo considera favorable, ya que la funcionaria manifestó su rechazo al proyecto. En caso de empate, la definición quedaría en manos del senador libertario Bartolomé Abdala.
Además, el Gobierno buscará avanzar esta semana con el dictamen del Súper RIGI, que será analizado en un plenario de comisiones del Senado. El objetivo es darle impulso a un régimen destinado a fomentar inversiones de gran escala.
En la Cámara baja, La Libertad Avanza comenzará las conversaciones con sus aliados para reunir los apoyos que necesita para tratar durante agosto la reforma del Banco Central.
La propuesta, anunciada por Milei en cadena nacional, establece límites a la emisión monetaria destinada a financiar el déficit del Tesoro nacional y de las provincias.
El oficialismo considera esta reforma una pieza clave de su programa económico y busca aprobarla antes de que el Congreso concentre su atención en el tratamiento del Presupuesto 2027, que ingresará en septiembre.
Martín Menem será el encargado de encabezar las negociaciones con el PRO, la UCR y los bloques provinciales para construir una mayoría parlamentaria.
La Libertad Avanza cuenta actualmente con 95 diputados y necesita alcanzar los 129 votos necesarios para habilitar el debate en el recinto y conseguir la aprobación de la iniciativa.
Para lograrlo, deberá sumar el acompañamiento de sus aliados habituales, entre ellos sectores del PRO, radicales, bloques provinciales y espacios independientes.
El proyecto de reforma del Banco Central ingresará formalmente al Congreso y será girado a las comisiones de Finanzas y Presupuesto. En tanto, la iniciativa de Inocencia Fiscal ya comenzó su recorrido parlamentario en Presupuesto y Legislación Penal.
Aunque varias de estas comisiones están presididas por legisladores libertarios, el oficialismo necesita sostener acuerdos con sus aliados para lograr los dictámenes necesarios y llevar los proyectos al recinto.
Con este cronograma, el Gobierno busca acelerar el tratamiento de su agenda económica antes de que el calendario político complique los consensos dentro del Congreso.