Javier Milei anunció que impulsa un proyecto inspirado en Estados Unidos. En qué consiste el "shutdown" y cómo podría aplicarse en Argentina.
El presidente Javier Milei confirmó que el Gobierno trabaja en un proyecto de ley para implementar en Argentina un mecanismo similar al "shutdown" que rige en Estados Unidos. La iniciativa busca impedir que el Estado continúe realizando gastos una vez que se agoten las partidas presupuestarias autorizadas.
El anuncio fue realizado en el marco de la reforma que el Ejecutivo prepara para la Carta Orgánica del Banco Central. Según explicó el mandatario, el objetivo es establecer un límite automático al gasto público.
"Estamos trabajando en el armado del shutdown del Poder Ejecutivo. Cuando se termina el presupuesto, no se puede gastar más y el Estado se apaga", sostuvo Milei al referirse a la propuesta.
En Estados Unidos, el "shutdown" es un cierre parcial de la administración federal que ocurre cuando el Congreso no aprueba el presupuesto o una ley transitoria de financiamiento. Ante esa situación, los organismos que se quedan sin recursos suspenden las actividades consideradas no esenciales, mientras que los servicios críticos continúan funcionando.
Durante esos períodos, miles de empleados públicos pueden ser licenciados temporalmente o continuar trabajando sin percibir sus salarios hasta que se aprueben nuevos fondos. Además, numerosos trámites y servicios estatales sufren demoras o quedan paralizados.
Uno de los casos más recordados ocurrió entre diciembre de 2018 y enero de 2019, durante la primera presidencia de Donald Trump. El desacuerdo entre la Casa Blanca y el Congreso por el financiamiento del muro fronterizo con México derivó en un cierre parcial del Gobierno que se extendió durante 35 días.
La medida alcanzó a unos 800.000 empleados federales y provocó importantes demoras administrativas, además de pérdidas económicas para el país.
El mecanismo volvió a aplicarse en 2025, cuando el cierre parcial se prolongó durante 43 días, y nuevamente en 2026, aunque en esa oportunidad el conflicto se resolvió en apenas cuatro días tras la aprobación de una nueva ley de financiamiento.
Actualmente, la legislación argentina no contempla un sistema de estas características. Si el Congreso no aprueba un nuevo Presupuesto, la normativa vigente permite prorrogar automáticamente el correspondiente al año anterior.
Por ese motivo, la propuesta del Gobierno requerirá una nueva ley que establezca que, una vez agotadas las partidas autorizadas, el Poder Ejecutivo no pueda seguir ejecutando gastos hasta contar con una nueva autorización presupuestaria.
Con esta iniciativa, la administración de Milei busca incorporar una herramienta destinada a reforzar el control del gasto público y evitar que el Estado continúe utilizando recursos por encima de los límites fijados en el Presupuesto nacional.