El nuevo jefe de Gabinete coordinó la agenda oficialista en la Cámara alta tras la salida de Manuel Adorni. Mientras la senadora Patricia Bullrich presiona para sesionar la semana próxima, la convocatoria de Victoria Villarruel y el feriado del 9 de julio abren un complejo escenario logístico.
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, realizó este miércoles su primera visita oficial al Congreso de la Nación desde su desembarco en el ministerio de Coordinación. El objetivo central del encuentro fue reactivar el paquete de leyes clave para el Poder Ejecutivo que había quedado postergado tras la crisis política que derivó en la renuncia de su antecesor, Manuel Adorni. Sin embargo, el debut del funcionario expuso diferencias de criterio en la estrategia parlamentaria y un panorama logístico desafiante para asegurar el quórum.
La principal disidencia radica en los tiempos de la convocatoria. Mientras que la jefa del bloque de La Libertad Avanza, la senadora Patricia Bullrich, aspira de forma urgente a sesionar el próximo miércoles 8 de julio, la vicepresidenta de la Nación y titular del Senado, Victoria Villarruel, citó a reunión de Labor Parlamentaria para ese mismo miércoles a las 12:00. "La presidenta del Senado mandó labor parlamentaria para el 8, así que la sesión será recién una semana después", explicó la senadora porteña a la salida del mitin, confirmando el desfasaje en los planes del oficialismo.
A este esquema se le suma el factor geográfico y patriótico: el jueves 9 de julio es feriado nacional y se conmemora el 210° aniversario de la Declaración de la Independencia. Senadores aliados, como Beatriz Ávila (bloque Independencia), junto a legisladores de Tucumán, ya advirtieron que pretenden viajar el mismo miércoles 8 para participar de la tradicional vigilia en la Casa Histórica de San Miguel de Tucumán, lo que pone en riesgo el número de bancas necesarias si el oficialismo intentase forzar un debate exprés.

El exjefe de Gabinete oficializó este miércoles su dimisión como director titular por la Clase A ante las autoridades de la petrolera estatal. Con este paso, rompe de manera total su vínculo con la administración de La Libertad Avanza.
La agenda que Santilli busca destrabar incluye iniciativas de fuerte impacto económico y desregulatorio impulsadas por el ministro Federico Sturzenegger. Entre ellas se destacan:
Uno de los temas más sensibles de las próximas jornadas será el tratamiento de la modificación al régimen de "Zonas Frías", que ya cuenta con sanción de la Cámara de Diputados. El proyecto oficialista busca retrotraer los descuentos automáticos en las tarifas de gas residencial a sus límites geográficos originales previos a 2021, eliminando el beneficio masivo que el peronismo había extendido a provincias como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza, entre otras.
Desde el Gobierno argumentan que aquella ampliación "desnaturalizó el carácter focalizado del sistema" y disparó el costo fiscal. La nueva norma mantendrá los subsidios plenos solo para la Patagonia, Malargüe y la Puna, mientras que en las zonas dadas de baja el beneficio quedará estrictamente limitado a los hogares vulnerables inscriptos en el nuevo régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), bajo el criterio de ingresos inferiores a tres canastas básicas.
Finalmente, el mayor obstáculo político para la Jefatura de Gabinete sigue siendo la Reforma Electoral. El texto enviado por el Ejecutivo plantea la eliminación definitiva de las PASO y del financiamiento público de las campañas, además de incorporar la cláusula de "Ficha Limpia". Dado que las leyes electorales exigen una mayoría absoluta de 37 votos en el Senado, la resistencia del PRO y de la UCR a eliminar las primarias -aceptando a lo sumo que dejen de ser obligatorias- obligará a Santilli y a su equipo de la secretaría de Interior a profundizar las negociaciones con los gobernadores si pretenden ver convertida la reforma en ley.