A través del Decreto 407, la Secretaría de Trabajo intimará a empresas y gremios para adecuar los contratos históricos a la Ley de Modernización Laboral. El fin de la ultraactividad obligacional, el predominio de los acuerdos por empresa y el nuevo esquema para facilitar sindicatos menores tensan la relación con la CGT.
El Poder Ejecutivo nacional oficializó la reglamentación de la Ley 27.802 de Modernización Laboral mediante la publicación del Decreto 407 en el Boletín Oficial. Con esta medida, la administración libertaria pone en marcha una profunda reconfiguración del mapa laboral argentino con el objetivo manifiesto de dinamizar la creación de empleo y reducir costos corporativos. En la vereda opuesta, la Confederación General del Trabajo (CGT) se declaró en estado de alerta tras advertir que las nuevas herramientas normativas promueven la "precarización" y la "aniquilación de los derechos" de los trabajadores.
La primera consecuencia práctica de la reglamentación comenzará a ejecutarse de inmediato. El secretario de Trabajo, Julio Cordero, activará un esquema de intimaciones dirigido a cámaras empresarias y conducciones sindicales para renegociar un lote inicial de 150 convenios colectivos de trabajo que se encuentran vencidos. A partir del nuevo decreto, la autoridad laboral dará por caducados los plazos de vigencia originales, obligando a las partes a rediseñar las condiciones de trabajo y, fundamentalmente, las cláusulas ligadas a las cuotas solidarias y aportes extraordinarios destinados al financiamiento de los aparatos gremiales.
El corazón de la reforma radica en la desactivación parcial de la ultraactividad, un principio histórico del derecho laboral argentino que garantizaba la vigencia absoluta de un convenio vencido hasta que las partes acordaran uno nuevo, operando como un escudo contra la pérdida de derechos adquiridos.
Con el nuevo marco legal de la Ley 27.802:
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, defendió la medida argumentando que existen convenios colectivos negociados "hace más de 50 años, vencidos y firmados por partes que en muchos casos ya ni existen". Desde los equipos jurídicos de la CGT replicaron que existe una negociación paritaria permanente desde 2003 y que los convenios siempre se actualizaron en la medida en que ambas partes lo consideraron necesario.
La normativa fomenta la incorporación del denominado "salario dinámico" (artículo 104 bis), un mecanismo que desplaza las pautas de aumento automáticas por inflación para dar lugar a adicionales fijos o variables vinculados a la productividad individual y a la salud financiera de cada empresa. Este modelo ya se evalúa en sectores como el petrolero, donde los adicionales podrían indexarse de forma directa al precio internacional del barril de crudo.
Asimismo, el Gobierno busca incentivar dos herramientas de alivio de costos que, según interpretan los funcionarios, no están siendo debidamente explotadas en las mesas de negociación actuales:
Finalmente, la reglamentación dejó bajo reserva el capítulo vinculado al trabajo en plataformas digitales. El Poder Ejecutivo resolvió postergar las definiciones sobre el régimen laboral de los repartidores y conductores a la espera de las resoluciones de la conferencia anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que sesionará en Ginebra, con la intención de alinear la letra chica local a los estándares internacionales que se aprueben de forma global.