La idea es activar rápido el debate en comisiones. El proyecto fija incentivos fiscales para inversiones en tecnología. Cuánto llevaría la discusión
El Poder Ejecutivo envió esta semana a la Cámara de Diputados el proyecto de ley denominado oficialmente "Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias", popularmente conocido en los pasillos del Congreso como el "Súper RIGI". La iniciativa, que busca captar inversiones de escala global para industrias innovadoras, ya cuenta con giro a las comisiones de Presupuesto y Hacienda, de Industria, y de Ciencia, Tecnología e Innovación; todos cuerpos controlados por legisladores de La Libertad Avanza (LLA) y bloques aliados.
La intención de la bancada oficialista es otorgarle prioridad absoluta en la hoja de ruta parlamentaria y abrir la discusión en comisiones entre el martes y miércoles próximos. La comisión cabecera del debate será la de Presupuesto y Hacienda, presidida por Bertie Benegas Lynch.
Aunque el oficialismo maneja un escenario optimista en el que el dictamen podría firmarse rápido para llegar al recinto el miércoles 10 de junio -un día antes del inicio del Mundial de Fútbol-, las fuentes parlamentarias admiten que lo más probable es que la discusión se extienda. En ese caso, la meta de máxima de LLA es asegurar la media sanción antes del inicio del receso invernal a mediados de julio.
A pesar de que el Gobierno atraviesa un clima político complejo por tensiones internas y disputas con la oposición, el escenario numérico inicial en la Cámara Baja le sonríe al oficialismo. De los 49 miembros que integran la comisión de Presupuesto y Hacienda, LLA y sus aliados concentran 28 voluntades, una holgada mayoría que se replica en las otras dos comisiones intervinientes.
El antecedente directo también juega a favor. El RIGI original incluido en la Ley Bases cosechó en su momento 134 votos a favor en Diputados, y tras sufrir modificaciones en el Senado, la aceptación final de los cambios trepó a los 147 votos positivos.
El balance del primer régimen: El RIGI tradicional ya muestra resultados tangibles en la economía. Hasta el momento acumula 38 proyectos de inversión presentados (14 aprobados, 23 en evaluación y uno rechazado), comprometiendo un monto total de u$s107.176 millones con la minería y los hidrocarburos a la cabeza.
A diferencia de la primera versión orientada a la explotación de recursos naturales e infraestructura básica, el "Súper RIGI" se enfoca de manera exclusiva en el desarrollo de la frontera tecnológica. El proyecto busca incentivar desembolsos en sectores que hoy no existen en el país o se encuentran en fase experimental, tales como centros de datos para Inteligencia Artificial, semiconductores, biotecnología avanzada, fabricación de paneles solares, turbinas eólicas y baterías de litio.
Las diferencias normativas y los incentivos fiscales que propone el nuevo texto oficialista respecto del régimen vigente se estructuran bajo las siguientes condiciones:
El nuevo régimen tendrá una vigencia de cinco años a partir de su aprobación legislativa. Para que los beneficios impositivos tengan un alcance pleno y efectivo en el territorio, las provincias y los municipios deberán sancionar leyes de adhesión expresa en sus respectivas jurisdicciones.