El arquitecto Matías Tabar aseguró que el jefe de Gabinete gastó US$245 mil en refacciones, pero el oficialismo asegura que esa cifra está inflada.
El Gobierno ratificó su respaldo a Manuel Adorni tras las nuevas revelaciones en la causa que investiga su patrimonio, negó que haya existido una gestión previa con el contratista antes de su declaración y espera que el jefe de Gabinete presente ante la Justicia la documentación para sostener su versión. En Nación aseguran que la definición política de Javier Milei sigue siendo la misma: respaldarlo.
En distintos despachos oficiales admiten que el monto de US$245.000 atribuido a las refacciones de la casa del country no estaba en el radar de varios sectores del Ejecutivo. Hay resignación por el impacto de las nuevas noticias judiciales, pero en el oficialismo repiten que no habrá cambios en la conducción política y que el Presidente no está dispuesto a correr a uno de sus funcionarios de mayor confianza.
La trastienda de la defensa se mueve por carriles reservados. En la Casa Rosada aseguran que Adorni sigue de cerca la estrategia judicial con el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, y que mantiene contacto con el asesor Santiago Caputo, aunque niegan que exista una mesa de crisis o una coordinación formal montada para responder a la secuencia del expediente. La línea oficial, por ahora, es bajar el tono y sostener que la explicación llegará en sede judicial.
En el entorno del ministro coordinador remarcan además que están revisando uno por uno los gastos que presentó el contratista y sostienen que los valores están inflados. Argumentan que ese no fue el costo real de la obra y anticipan que pedirán una pericia para contrarrestar la declaración. En ese esquema, la apuesta de la defensa es discutir técnicamente el monto de las refacciones y respaldar con documentación la evolución patrimonial del funcionario.
El problema que advierten en el Gobierno es que el caso volvió a trabar el plan para reactivar la gestión tras el informe en Diputados. En varios sectores de Nación reconocen que la administración sigue paralizada más allá de los intentos por reactivarla junto con la agenda legislativa. La mesa chica del jefe del Presidente buscaba retomar la iniciativa después de las últimas apariciones públicas de Adorni, pero la nueva declaración judicial volvió a correr el foco hacia el expediente.
Cerca del jefe de Gabinete niegan también haber contactado al contratista antes de su paso por Comodoro Py para ofrecerle asesoría legal. En ese mismo entorno deslizan sospechas sobre el estado del teléfono que entregó el testigo y ponen la mira en posibles mensajes borrados, aunque por ahora la discusión central seguirá atada a lo que determinen las medidas de prueba y a la consistencia de lo incorporado al expediente.
El contratista solía hacer fuertes críticas contra el expresidente Alberto Fernández en sus redes sociales y también contra sindicalistas como el jefe de SUTEBA, Roberto Baradel.
Mientras tanto, Milei eligió volver a mostrarse con Adorni en una actividad oficial, en otro gesto de respaldo político. La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, se reunió ayer con diputados libertarios, pero en su entorno descartan que replique en el corto plazo ese esquema con senadores. Por otro lado, decidió no acompañar al Presidente en su viaje a Estados Unidos, con la intención de apuntalar la gestión en medio del escándalo.
En la Casa Rosada presionan para que el jefe de Gabinete presente medidas de prueba lo antes posible y que articule una defensa preventiva para que no vuelva a haber "sorpresas". En Balcarce 50 insisten en que el funcionario puede justificar su situación, pero admiten en reserva que el desgaste político se profundiza y que la activación de la gestión depende de lo que ocurra en la Justicia.
Fuente: TN.com