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Relanzamiento oficial y rearme opositor: Milei acelera su agenda legislativa ante un peronismo que busca la unidad

Tras el informe de gestión de Adorni, el Gobierno busca recuperar la iniciativa política en el Congreso. Mientras tanto, el PJ y los gobernadores del centro tejen alianzas estratégicas pensando en el escenario electoral post-Mundial de Fútbol.

Domingo, 3 de Mayo de 2026

El presidente Javier Milei ha decidido dar vuelta la página tras las controversias que rodearon al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Con el aval de la Casa Rosada y la satisfacción por su reciente desempeño en la Cámara de Diputados, el Ejecutivo pone en marcha un plan de "reconstrucción de imagen" para el vocero, que incluye la reapertura de la sala de periodistas y el regreso de sus conferencias semanales. Esta normalización comunicacional es el preludio de una ofensiva legislativa que el mandatario considera urgente antes de que el calendario electoral de 2027 domine la escena.

La orden para los ministros es clara: reactivar proyectos clave de manera inmediata. El Gobierno entiende que el "clima electoral" del próximo año cerrará las ventanas de oportunidad para reformas estructurales. Entre las prioridades se encuentran las reforma política, la reforma del Código Penal, y una ley sindical que complemente la modernización laboral, impulsada en parte por la reciente movilización de la CGT y la amenaza de un quinto paro nacional.

Sin embargo, el camino no será sencillo. Gobernadores aliados como Raúl Jalil (Catamarca) y Osvaldo Jaldo (Tucumán), junto con bloques del PRO y la UCR, ya han manifestado su resistencia a eliminar las PASO. A esto se suma la tendencia creciente de los jefes provinciales a desdoblar elecciones para despegarse de la suerte del Gobierno nacional.

En la vereda opuesta, el peronismo ha comenzado a mover sus piezas bajo una consigna: "Dejar de generar antiperonismo". Sergio Massa lidera reuniones con figuras como Miguel Ángel Pichetto y Emilio Monzó, buscando un armado nacional que reconecte con sectores de centro-derecha desencantados con el estilo confrontativo de Milei.

Mientras Cristina Kirchner posiciona a Sergio Uñac como una posible figura presidencial, Axel Kicillof intenta romper el cerco bonaerense e iniciar recorridas por el interior, comenzando por Córdoba, para testear su propio volumen político. La estrategia compartida es la prudencia: "Dejar a Milei frente al espejo" para evitar ser percibidos como una fuerza desestabilizadora, apostando a que el desgaste económico -especialmente en salarios y empleo- haga su trabajo.

Un actor que cobra fuerza es el bloque de Provincias Unidas. Los mandatarios Llaryora (Córdoba), Pullaro (Santa Fe), Torres (Chubut), Sadir (Jujuy) y Vidal (Santa Cruz) funcionan hoy como una cooperativa de intereses, pero planean transformarse en un partido político formal tras el Mundial de Fútbol. Su objetivo es atraer a figuras como Saenz (Salta) y Passalacqua (Misiones) para conformar una alternativa federal que dispute la presidencia.

El panorama político argentino parece haber entrado en una tregua técnica a la espera de la cita mundialista. Una vez finalizada la competencia, se espera el lanzamiento definitivo de una carrera electoral que promete ser una de las más fragmentadas y complejas de los últimos años.

Cristina, en tanto, también mueve sus fichas con el senador y ex gobernador de San Juan, Sergio Uñac, a quien ve como presidenciable. Quiere estar presente en un armado nacional del peronismo.

Kicillof ve todas estas movidas y teme que lo quieran dejar atrapado en la provincia de Buenos Aires y en su pelea con La Cámpora, que ahora lo responsabiliza por la suspensión, por unos meses, de la ayuda alimentaria, aunque el gobernador asegure que es responsabilidad de la Nación.

Por eso, Kicillof decidió empezar a recorrer el interior del país, para saber que quorum puede tener su candidatura presidencial y comenzará con Córdoba.

No le será fácil al PJ dejar atrás la mala imagen que viene arrastrando por los gobiernos de Cristina y Alberto Fernández. Y las divisiones internas son un claro ejemplo.

Pero a todos los une un punto y es el diagnóstico sobre la evolución de la economía y los problemas que tiene Milei para generar empleo y recuperar los salarios ya no en el corto sino en el mediano plazo.