El Presidente arremetió contra los medios de comunicación y les exigió discutir "con los datos arriba de la mesa". Durante su exposición, elogió la gestión de Luis Caputo y defendió el cambio de paradigma en la asistencia social.
En una nueva edición de la Expo EFI, el presidente Javier Milei protagonizó este miércoles un discurso cargado de definiciones económicas y fuertes críticas hacia la prensa. Al iniciar su presentación, el mandatario expresó su malestar por lo que calificó como "mentiras y calumnias" de los medios de comunicación, instándolos a analizar la actualidad del país bajo una premisa técnica.
"Entiendo que no me quieran, pero por lo menos primero los datos. Los datos arriba de la mesa", sentenció ante un auditorio compuesto por referentes del sector financiero y empresarial.
Tras el descargo inicial, Milei se enfocó en resaltar los logros de su administración, asegurando que encabeza "el Gobierno más reformista de la historia". Según las cifras que expuso, su gestión logró reducir 30 puntos el gasto público y alcanzar un crecimiento económico del 10%, logrando -según su visión- sacar a millones de personas de la pobreza en un tiempo récord y sin el contexto de una guerra. En este sentido, defendió la desregulación diaria de la economía y ratificó que "abrazar las ideas de la libertad paga".
"Nunca un país hizo un avance tan grande en tan poco tiempo, bajamos 30 puntos el gasto del público. Y no tuvimos una guerra. Nos decían que iba a salir mal pero la economía creció 10%, sacamos a millones de personas en la pobreza", expresó.
Luego agregó: "Que quiere decir división del trabajo: que si vamos a dividir el trabajo entre más gente, nos vamos a especializar en menos cosas. El Profe de Pablo lo explica muy bien con el ejemplo del médico en un pueblo chico", comentó.
El jefe de Estado también dedicó un tramo de su discurso a la teoría académica, citando a autores como Adam Smith y Joseph Schumpeter para explicar los rendimientos crecientes y los beneficios de la división del trabajo.
En el plano político-administrativo, calificó como un "tipo brillante" al ministro de Hacienda, Luis Caputo, destacando que su pragmatismo es vita: "No se enamora de ninguna pelotudez, es un tipo brillante. Porque además no hay tiempo ni margen para equivocarse". Además, ponderó la creación del Ministerio de Capital Humano como una "invención" que busca transformar la contención social en una herramienta para que los argentinos dejen de ser "esclavos" del Estado y logren autonomía.