Politica Estrategia

Milei anunció la reforma electoral: la incógnita por los votos y el rol clave de los gobernadores

En sectores del oficialismo existe la convicción de que se debe construir un acuerdo para pactar la agenda electoral con las provincias más dialoguistas. La letra chica del proyecto

Miercoles, 22 de Abril de 2026

En Casa Rosada afirman que no está en estudio el pedido de un acuerdo con las provincias sobre diferentes puntos para ampliar la gobernabilidad. Pero reconocen que varias reformas que enviarán al Congreso en las próximas semanas servirán para reanudar el diálogo que tenían con varios mandatarios locales.

El próximo viernes se va a reunir en la Casa Rosada la mesa política, el ámbito donde se encuentran los funcionarios y líderes de mayor rango político del oficialismo y terminan de coordinar los cursos de acción para impulsar los objetivos que pide el presidente Javier Milei. El objetivo de la cumbre va a ser acordar qué proyectos se llevarán a ambas cámaras del Congreso y cómo estarán compuestos estos mismos.

El presidente Javier Milei se adelantó a esta convocatoria y ayer por la tarde anunció a través de su cuenta de X que durante este miércoles el Poder Ejecutivo iba a enviar la Reforma Electoral, la cual incluye la eliminación de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), la modificación de la Ley sobre el Financiamiento de los Partidos Políticos y la incorporación del proyecto de Ficha Limpia, el cual inhabilita que personas que están condenadas en segunda instancia se postulen electoralmente.

"Eliminamos las PASO: basta de obligar a los argentinos a pagar internas de la casta. Cambiamos el financiamiento: se termina la política viviendo de tu bolsillo. Ficha Limpia: los corruptos afuera para siempre. Se acabó la impunidad. Se acabó la joda. Viva la libertad carajo", tuiteó Milei para anunciar el proyecto, el cual había sido adelantado por Infobae en febrero.

Junto a esas medidas principales, dos importantes fuentes de la mesa política aseguraron a Infobae que en el proyecto también se agregarían dos segmentos en particular:


    la incorporación del casillero que habilita a votar la lista completa en la Boleta Única Papel (BUP);
    y que se agregue el requisito para que haya una verificación biométrica para las altas en las afiliaciones partidarias.

No entró en la reforma la propuesta para transicionar hacia un sistema electoral de circunscripción uninominal, un modo de funcionamiento idéntico al que se utiliza en las elecciones de Estados Unidos. "Lo podíamos haber propuesto, pero no iba a salir. No tenía sentido", afirmó uno de sus principales impulsores dentro del Gobierno.

El anuncio del Presidente

Con este anuncio, el Gobierno se muestra en la discusión pública con una propuesta de relevancia y que resulta cómoda en la narrativa libertaria. Consideran que la suspensión de las PASO que hubo el año pasado tuvo una excelente recepción a nivel social y que los opositores que se nieguen a la eliminación definitiva acarrearán costos políticos.

"Nosotros estamos contentos por cómo está la cuestión electoral, pero consideramos que hay aspectos que simplifican más el momento de la votación y que hacen a un sistema más justo", afirmó una fuente libertaria que participó en la redacción del proyecto.

Pero la discusión es más compleja. Tanto en el Gobierno como en las provincias afirman que todavía no ha existido un diálogo profuso para comenzar a destrabar este asunto. La principal razón es que falta mucho para las elecciones y todavía sigue el cálculo político de si es mejor acordar ahora o en otro momento.

Esta definición es clave porque va a condicionar el calendario electoral del año próximo. Los escándalos recientes del oficialismo hicieron que diferentes espacios de la oposición se esperanzaran con tener chances de competir electoralmente el año próximo y comenzaran a conversar sobre posibles alianzas. La cuestión es que no hay liderazgos definidos en prácticamente ningún espacio salvo en La Libertad Avanza. Las PASO son una herramienta clave para ciertos actores opositores.

Al interior del Gobierno hay quienes ven en esta jugada de Milei una suerte de reactivación de la discusión pública. "Bastante bien que introdujimos el tema de la casta con las PASO. Después se votará, eso no importa. Los tiempos legislativos serán otros. Lo veo muy comunicacional y que es una etapa inicial para ir a buscar los votos", marca una fuente.

Una vez que se termine de acordar el nuevo paquete de reformas para mayo, el ministro del Interior, Diego Santilli, tiene previsto retomar su agenda de viajes y las reuniones con gobernadores. Las últimas reuniones y encuentros estuvieron vinculados, entre otros temas, a la Ley de Glaciares, entre otras iniciativas que ya fueron abarcadas en el Congreso. "Ahora se está a la espera de cerrar el nuevo paquete de reformas para su envío y, a partir de ahí, reactivar la agenda", afirman en su entorno.

Hay alfiles de la mesa chica de la Casa Rosada que están interesados en materializar un acuerdo con gobernadores para eliminar las PASO. "El Gobierno lo tiene que hacer lo antes posible, porque la fortaleza política la tiene prestada. Si vos les ofrecés la reelección a varios de ellos, el camino para las nacionales se allana más facilmente", afirma un estratega libertario.

El asunto es que todavía no hay ningún acuerdo posible: en la mesa política hay posturas más optimistas que consideran que hay un margen para conseguir los votos en un futuro próximo; y otra más negativa que busca demorar el tratamiento de la reforma porque las adhesiones simplemente no están.

Hay provincias colaboracionistas con el Gobierno que ya afirman estar de acuerdo con la idea de eliminar o suspender las primarias. Pero en otras muy importantes no hay una lectura de cuál es el camino conveniente para retener sus distritos. "No hay postura de si PASO sí o no, porque no está resuelto cómo vamos a votar el año que viene a nivel provincial", afirman desde un distrito patagónico.

Hay provincias que no se caracterizan por ser alineadas al mileísmo -como Santa Fe-, pero que tienen predisposición a analizar un acuerdo si es que se conversan varios aspectos a nivel de la política subnacional. ¿La forma en la que pueda competirles La Libertad Avanza en su distrito es un condicionante?

No es casual que se hayan reanudado cierto tipo de encuentros entre Nación y provincias. Durante la última semana, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, avanzó en la convocatoria de una mesa que integran el ministro del Interior, Diego Santilli, junto a los primos Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados y vicepresidente de la fuerza, y Eduardo "Lule" Menem, actual subsecretario de Gestión Institucional.

Karina Milei junto a Cornejo y Frigerio

El primer encuentro operativo se realizó en el despacho de Santilli en Casa Rosada, donde la delegación nacional recibió a los gobernadores Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Alfredo Cornejo (Mendoza), dos de los cuatro mandatarios provinciales que acordaron respaldo electoral en 2025.

El gobernador de la provincia cuyana no piensa suspender sus propias PASO y sabe que el diputado nacional Luis Petri es un serio contendiente para disputar la gobernación. Hay intereses de ambos lados que hacen que puedan arribar a un punto medio. Lo mismo sucede con el caso del litoraleño, que está en una posición más favorable para negociar porque no hay figuras competitivas de La Libertad Avanza.

El oficialismo dejó trascender que las definiciones sobre candidaturas, alianzas y estructura política no se harán públicas hasta culminar el próximo Mundial de Fútbol, que comienza el 11 de junio y finaliza el 19 de julio de 2026. La estrategia responde a la percepción, confirmada por fuentes internas, de que "no tiene sentido plantear algo antes. Se plancha todo por un mes. Intuyo que todos los espacios van a hacer lo mismo". En la lista de futuras reuniones aparecen los gobernadores Marcelo Orrego (San Juan), Claudio Poggi (San Luis) y Leandro Zdero (Chaco), cinco de los mandatarios con los que más se ha acercado el gobierno en las elecciones legislativas del año pasado.