El jefe de Gabinete presentará el 29 de abril su primer informe ante Diputados, en una sesión atravesada por las investigaciones sobre sus vuelos privados y su patrimonio. El volumen de consultas marcó un récord parlamentario y expone la magnitud del frente político que enfrentará el Gobierno.
Manuel Adorni brindará el próximo 29 de abril su primer informe de gestión en la Cámara de Diputados y llegará al recinto con una presión inusual: en apenas 48 horas, los bloques opositores enviaron 4.800 preguntas, a un ritmo de 100 por hora. El número no solo sorprendió por su volumen, sino también porque se convirtió en un nuevo récord para este tipo de presentaciones.
La magnitud del cuestionario refleja el clima político que rodeará la sesión. Según TN e Infobae, la cifra representa un 45% más de consultas que las recibidas por Guillermo Francos en agosto de 2025 y supera también el anterior pico de más de 4.000 preguntas registrado en abril del año pasado. Ahora, cada ministerio deberá preparar las respuestas correspondientes a su área para que el jefe de Gabinete las remita al Congreso antes de la exposición.
La sesión estará atravesada por dos frentes sensibles para el oficialismo. Por un lado, la investigación judicial sobre los vuelos privados que Adorni realizó a Uruguay; por otro, las dudas sobre su evolución patrimonial, que ya derivaron en medidas impulsadas por el fiscal Gerardo Pollicita. En ese expediente, este martes se conoció la citación como testigo de la escribana Adriana Mónica Nechevenko, quien intervino en la compra del departamento del funcionario en Caballito.
Adorni ya había anticipado la fecha de su informe durante una conferencia de prensa realizada la semana pasada, cuando evitó dar explicaciones públicas sobre esos temas y sostuvo que hablará ante la Justicia. Esa misma línea podría repetirse en el Congreso, donde la oposición espera interrogarlo también por el caso $LIBRA y por los vínculos del entorno presidencial con esa trama.
En paralelo, Javier Milei decidió convertir la comparecencia en un gesto político de respaldo. El Presidente confirmó que asistirá a la sesión y, según reportaron varios medios, su presencia será leída como una señal de apoyo explícito a un funcionario que quedó en el centro de una de las crisis más delicadas de la Casa Rosada en lo que va del año.
Así, lo que en términos institucionales debería ser una rutina parlamentaria se encamina a transformarse en una prueba política de alto voltaje para el Gobierno. El volumen récord de preguntas, el avance de las causas judiciales y la decisión de Milei de involucrarse personalmente anticipan una jornada en la que Adorni no solo deberá defender la gestión, sino también su propia continuidad.