Se trata de Emilio Rosatti. Hay un universo de 313 nombramientos acumulados.
El Gobierno nacional dio este lunes el primer paso formal para empezar a cubrir vacantes en la Justicia al activar una primera tanda de pliegos que será enviada al Senado para su tratamiento. El proceso fue impulsado por el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, y apunta a destrabar una demora que arrastra más de 300 cargos pendientes entre juzgados, fiscalías y defensorías.
Aunque en una primera etapa se habló de 45 expedientes remitidos para revisión interna, durante la jornada comenzaron a ingresar al Senado más de 50 pedidos de acuerdo, dentro de un paquete mayor de 62 postulaciones anunciado la semana pasada por el Ministerio de Justicia. La diferencia responde a que el envío se está haciendo por tandas y con carga administrativa escalonada.
Entre los nombres que más ruido político generaron aparece Emilio Rosatti, propuesto para el Tribunal Federal de Juicio de Santa Fe. Su postulación volvió a poner la lupa sobre el vínculo con su padre, Horacio Rosatti, presidente de la Corte Suprema y del Consejo de la Magistratura. Desde el entorno del titular del máximo tribunal señalaron que no intervino en la votación de esa terna y remarcaron que su hijo tiene trayectoria propia en el ámbito judicial y formación penal.
La mayoría de los cargos incluidos en esta primera avanzada corresponde a fueros nacionales y federales con fuerte nivel de vacancia, especialmente en materia penal, penal económica, civil, seguridad social y cámaras de apelación. También se incorporaron postulaciones para defensorías oficiales y conjueces, que deberán atravesar ahora el circuito parlamentario en la Comisión de Acuerdos antes de llegar al recinto.
La jugada oficial busca empezar a aliviar un problema estructural que preocupa desde hace tiempo al sistema judicial. Según datos citados en los últimos días, las vacantes en la Justicia federal y nacional ya superan el 37% y en la Corte advierten que el porcentaje podría seguir creciendo si no se acelera la cobertura de cargos. Con este primer envío, el Gobierno intenta mostrar una señal de reacción en un terreno donde hasta ahora acumulaba demoras.