Buscará fijar prioridades de la agenda legislativa y coordinar su estrategia parlamentaria. La encabezarán Karina Milei y Manuel Adorni.
El Gobierno reunirá este martes a la mesa política del oficialismo en la Casa Rosada.
Según se pudo confirmar, el encuentro tendrá como objetivo central ordenar la agenda parlamentaria para el período de sesiones ordinarias y definir qué proyectos enviará el Poder Ejecutivo al Congreso en los próximos meses. "Se van a fijar cuáles son las prioridades de la agenda", dijeron fuentes oficiales al tanto de la convocatoria.
La reunión se realizará después de la gira internacional de Javier Milei, atravesada por la polémica en torno al viaje de la esposa del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
El Gobierno enfrenta cuestionamientos por la presencia de Bettina Angeletti, esposa de Adorni, en el viaje oficial a Estados Unidos, un episodio que derivó en pedidos de informes y en la apertura de varias investigaciones.
En medio de las críticas, el oficialismo cerró filas en defensa del jefe de Gabinete. Milei lo respaldó públicamente en redes sociales y aseguró que muchas de las acusaciones "no tienen ni el más mínimo sentido".
El encuentro reunirá a los principales dirigentes del círculo de poder del oficialismo. La mesa política está encabezada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y suele contar con la participación de Adorni; el ministro del Interior, Diego Santilli, y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
También forman parte el asesor presidencial Santiago Caputo; el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, y la senadora Patricia Bullrich. En algunos encuentros se suman además el ministro de Economía, Luis Caputo, y el dirigente Eduardo "Lule" Menem, cercano a la hermana del Presidente.
La reunión buscará establecer el orden de prioridades legislativas del Ejecutivo para los próximos meses y coordinar la estrategia parlamentaria de La Libertad Avanza. Según el esquema que se analiza en el oficialismo, el primer proyecto que se impulsaría sería la reforma de la ley de Glaciares, cuyo tratamiento está previsto para abril.
Luego aparecería el debate sobre financiamiento universitario, seguido por una reforma política y una modificación del Código Penal. En paralelo, el Gobierno evalúa avanzar con el envío de pliegos para cubrir vacantes judiciales.
El objetivo del encuentro será definir el cronograma de envío de iniciativas y acordar la estrategia de negociación con los bloques aliados y con los gobernadores, clave para reunir los votos necesarios en el Congreso.
La reunión de este martes será también el primer encuentro de la mesa política después de la polémica por el viaje de la esposa de Adorni como parte de la comitiva presidencial y que se conociera un viaje en avión privado a Punta del Este.
En el Ejecutivo advierten que la sucesión de episodios de esta semana pueden acelerar definiciones políticas que el oficialismo venía evaluando para más adelante.
Se trata de la avanzada de Karina Milei sobre áreas del Estado que estaban bajo la órbita de Santiago Caputo. Entre ellas figuran la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), la Secretaría de Legal y Técnica y sectores vinculados al área de Transporte.
Uno de los episodios que reflejó esa reconfiguración fue el desplazamiento de Sebastián Amerio como número dos de Justicia y la designación de Juan Bautista Mahiques como nuevo ministro del área. En distintos sectores del oficialismo interpretaron ese cambio como una señal de recorte en la influencia política de Caputo dentro del Gobierno.
Cerca del Presidente aseguran que Milei busca mantener a Caputo como estratega político, pero con menos control sobre áreas de gestión. En el entorno de Karina Milei, en cambio, reconocen que la coordinación entre ambos sectores es mínima.
En ese contexto, las reuniones de la mesa política podrían convertirse en el principal ámbito de encuentro entre las distintas terminales de poder del oficialismo.

Una editorial del diario Tehran Times, cercano al régimen iraní, acusó al presidente argentino de alinearse con Estados Unidos e Israel y advirtió que Teherán deberá dar una "respuesta proporcional" a lo que consideró una enemistad declarada.