Con 69 votos afirmativos, la Cámara alta ratificó el tratado firmado el 17 de enero en Asunción. El Gobierno busca que Bruselas habilite una aplicación provisoria mientras avanza la validación europea.
El Senado dio luz verde este jueves 26 de febrero de 2026 al Acuerdo Mercosur-Unión Europea, un paso clave en la política comercial argentina tras 25 años de negociaciones entre ambos bloques. La votación en la Cámara alta consolidó una mayoría amplia y dejó al país en condiciones de activar la etapa siguiente: la notificación formal y el tramo europeo del proceso.
En el recinto, la ratificación se aprobó con 69 votos a favor y dos en contra, en una sesión que el oficialismo aceleró para no quedar detrás de Uruguay, que terminó ratificando primero en su Parlamento. La jugada buscó enviar una señal política a la Unión Europea y apurar los tiempos para que el acuerdo pueda empezar a regir, aunque sea de manera provisoria, para los socios que ya lo avalaron.
El tratado, firmado el 17 de enero de 2026 en Asunción, prevé una eliminación gradual de aranceles: la UE abriría su mercado para alrededor del 92% del comercio bilateral, mientras el Mercosur reduciría gravámenes a productos europeos. La clave, remarcan en ambos lados del Atlántico, será la secuencia de implementación y las salvaguardas que el bloque europeo viene discutiendo en paralelo.
Tras la aprobación legislativa, el canciller Pablo Quirno celebró la ratificación y sostuvo que, con este paso, la Comisión Europea queda en condiciones de avanzar en una aplicación provisional, lo que permitiría que las exportaciones argentinas empiecen a acceder antes a preferencias arancelarias. En el oficialismo lo presentan como una pieza central de su estrategia de apertura y de "reglas claras" para atraer inversiones.
Para la Argentina, el Gobierno plantea que el acuerdo ampliará el acceso a un mercado que ya es relevante: entre enero y noviembre de 2025, la UE fue el tercer destino de las exportaciones locales, con ventas por US$ 7.921 millones (3,7% más interanual, según datos citados del Indec). En la agenda exportadora aparecen como ganadores potenciales los complejos agroindustrial e industrial, junto con energía y minería, en función del cronograma de desgravación y cuotas.
Con la ratificación consumada, la discusión se traslada a Europa: la entrada en vigor dependerá de las decisiones institucionales en Bruselas y del ritmo de aprobación en los países miembros, con la alternativa de una implementación provisoria para los socios ya ratificados. Para el Gobierno argentino, el objetivo inmediato es que esa ventana se abra cuanto antes para que el acuerdo empiece a traducirse en comercio e inversiones.