En las últimas horas se sumaron otras denuncias de vejámenes que habría realizado el docente de artes marciales
La justicia determinó que continúe detenido en el penal el profesor de Kung Fu Guillermo Abel Peralta (32), quien está sospechado de haber cometido reiterados abusos sexuales a niños y adolescentes a quienes impartía clases de artes marciales en una reconocida escuela de calle Italia de Chacras de Coria.
Las acusaciones contra el profesor se iniciaron a mediados del año pasado y a partir de nuevas presentaciones de otras víctimas de los vejámenes, la fiscal de Delitos Sexuales Virginia Rumbo decidió avanzar con tres causas más y pidió la prisión preventiva del sospechoso ya que, entre otros argumentos, arriesga una potencial condena de entre 8 y 50 años de cárcel.
Peralta está sospechado de cometer abuso sexual simple y abuso sexual gravemente ultrajante, todos agravados por estar encargado de la guarda y la educación de las víctimas. En los cinco expedientes las víctimas fueron sus alumnos de artes marciales y la mayoría de los hechos ocurrieron en distintas sedes ubicadas en Mendoza de la escuela Shen.
La primera denuncia tuvo como víctima a un adolescente que habría sido vejado en reiteradas oportunidades en la sede ubicada en calle Italia, en Chacras de Coria. El menor fue abordado entre principios y mediados del año pasado, cuando tenía 15 años. Según la acusación, Guillermo Peralta le dijo que tenía conocimientos de medicina china y con esta excusa empezó a practicarle masajes hasta llegar a masturbarlo.
Luego de esa primera presentación en la justicia y hacerse pública, sobrevinieron otras acusaciones. Otro menor relató que en esa época comenzó a sufrir calambres y a partir de allí Guillermo Peralta lo manoseó en sus partes íntimas. La víctima no tuvo reacción ya que el supuesto abusador era el sihing, es decir, su superior jerárquico en el arte marcial.
Otro de los alumnos dijo que a fines de 2020, cuando tenía 15 años, sufrió un desgarro y el docente se ofreció a practicarle curaciones. Cuando comenzó a tocarlo en sus partes íntimas, la víctima reaccionó, lo frenó y se fue corriendo del lugar.
El caso tiene tal magnitud que también se llegaron a ventilar dos hechos de vieja data, ocurridos a mediados de 2015. En uno de ellos la víctima fue un chico que por esa época tenía 15 años y fue atacado en el baño de la sede ubicada sobre calle Morón, con la excusa de que esos masajes iban a mejorar su postura.
En tanto que una joven -única víctima mujer hasta el momento- afirmó que ese año, cuando también tenía 15 años, fue citada por Guillermo Peralta a su departamento en Godoy Cruz. En esa instancia, el acusado comenzó a manosearla y le dijo que se había dado cuenta que "vos querés que pase algo entre nosotros".