Claudio González Flores y Ramiro Colucci fueron alojados en el sector de Muy Alto Perfil (MAP), donde permanecerán bajo un régimen estricto de aislamiento por al menos 180 días. La ministra de Seguridad, Mercedes Rus, confirmó que no consiguieron ninguno de los beneficios que exigían.
Los reclusos Claudio González Flores y Ramiro Colucci, quienes protagonizaron este martes una toma de rehén a un agente penitenciario en la cárcel de Boulogne Sur Mer, fueron rápidamente trasladados hacia el sector de Muy Alto Perfil (MAP) ubicado en los Módulos 3 y 4 del complejo carcelario de Almafuerte II, destinado a alojar a los internos más peligrosos y problemáticos del sistema provincial.
La confirmación oficial del operativo y de la situación procesal estuvo a cargo de la ministra de Seguridad, Mercedes Rus, quien se expresó a través de sus redes sociales: "Tomaron de rehén a un penitenciario para exigir beneficios que algunos les hacen creer que merecen. No consiguieron ninguno", sentenció la funcionaria.
Durante el motín y en el marco de las negociaciones para liberar al agente penitenciario, los internos habían planteado una serie de demandas particulares. Mientras uno de ellos exigía su traslado a un módulo diferente en Almafuerte I, el otro pedía ser derivado a una unidad carcelaria en la provincia de Jujuy para estar cerca de su madre, además de reclamar garantías sobre su integridad física.
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El gobernador confirmó que los dos internos de Boulogne Sur Mer serán incorporados al régimen de máxima seguridad
Si bien en el transcurso de las tratativas se labró un acta de acuerdo firmada por el procurador de las personas privadas de libertad, Luis Romero —documento que no contemplaba de manera fehaciente los traslados pretendidos—, las autoridades del Ministerio de Seguridad y del Servicio Penitenciario optaron por derivar a ambos implicados al penal de máxima seguridad.
De acuerdo con lo dispuesto por la cúpula de seguridad, González Flores y Colucci permanecerán bajo el régimen excepcional del sector MAP por un plazo mínimo de 180 días, con la posibilidad legal de extenderlo hasta los 360 días.
Al respecto, el director general del Servicio Penitenciario, Eduardo Orellana, detalló las condiciones que implica este alojamiento: "No hay visitas de contacto ni hay ingreso de elementos. Solamente puede visitarlos familiares directos", explicó, remarcando que en dicho complejo las celdas son individuales y los internos no mantienen ningún tipo de contacto con el resto de la población penal.
En paralelo al endurecimiento de sus condiciones de encierro, ambos presos deberán afrontar una nueva causa judicial y responder ante la Justicia por los delitos cometidos durante el motín, que incluyen no solo el secuestro extorsivo del efectivo, sino también la utilización de medios de comunicación prohibidos dentro del establecimiento.

Los dos reos buscaban un traslado hacia otra provincia y tomaron cautivo a un agente durante seis horas.