Policiales Violencia

Feroz agresión en un hospital de Salta: la hija de un paciente le fracturó la mandíbula a una médica

Una profesional del Hospital Papa Francisco de la capital salteña sufrió doble fractura del maxilar superior tras recibir una trompada en un área restringida. Pese al ataque y a posteriores amenazas de muerte, las autoridades del nosocomio repudiaron que la agresora no fuera demorada por la Policía.

Viernes, 23 de Octubre de 2026

Una médica del Hospital Papa Francisco, ubicado en la zona sudeste de la ciudad de Salta, sufrió una doble fractura del maxilar superior tras ser atacada a golpes de puño por la hija de un paciente internado. El violento hecho tuvo lugar el pasado martes 20 de octubre en una dependencia de acceso exclusivo para el equipo sanitario, cuando la atacante irrumpió de manera abrupta para exigir que le reiteraran el parte médico a otro allegado y agredió físicamente en el rostro a la facultativa.

De acuerdo con el testimonio del director del establecimiento, Rodrigo Maroni, tras propinarle una trompada en la cara a la médica de guardia, la acusada continuó profiriendo insultos y amenazas de muerte frente a la propia dirección médica del hospital. La profesional agredida debió recibir asistencia traumatológica inmediata, acompañamiento psicológico y una prolongada licencia laboral para afrontar su cuadro clínico.

Cuestionamientos al accionar de la Policía

Pese a que desde el centro asistencial se comunicaron con el Sistema de Emergencias 911 y dos efectivos se hicieron presentes en el lugar, las autoridades hospitalarias manifestaron su profundo malestar debido a que la agresora no fue demorada ni detenida. Según detalló Maroni, los uniformados permitieron que la mujer permaneciera en las instalaciones e incluso la escoltaron para formalizar una denuncia contra la institución médica, desoyendo el pedido explícito de desalojarla de inmediato.

Alerta por fallas de seguridad en el personal sanitario

El grave episodio expuso la vulnerabilidad de los más de 500 trabajadores que integran la planta activa del Hospital Papa Francisco. Desde la conducción advirtieron un marcado deterioro en los esquemas de vigilancia, precisando que la dotación actual se redujo a apenas dos vigiladores privados por turno, en comparación con los seis o siete custodios asignados en etapas previas.

A esta merma se suma que el edificio cuenta desde hace dos años con un módulo de infraestructura reservado para el funcionamiento de un destacamento policial propio, el cual permanece inactivo. Frente a este panorama, directivos y gremios de la salud reiteraron el reclamo formal ante las carteras de Seguridad y Salud Pública para instrumentar guardias fijas y medidas preventivas que resguarden la integridad de los profesionales.