Policiales Caso policial

Vendían cocaína en la fiambrería de un supermercado de Morón y cayeron tras un allanamiento

Dos empleadas del sector lácteos y un cómplice fueron apresados con más de 200 dosis listas para la venta, un arma y un auto para reparto. El perro antinarcóticos Falú tardó 30 segundos en marcar la droga. El dueño del local fue eximido.

Viernes, 2 de Octubre de 2026

Un operativo antinarcóticos desmanteló una red de narcomenudeo que funcionaba detrás del mostrador de un supermercado en el partido bonaerense de Morón. El procedimiento se concentró en un minimarket ubicado sobre la intersección de las calles 9 de Julio y Ortiz de Rosas, donde los efectivos policiales secuestraron más de 200 dosis de cocaína fraccionadas para la comercialización directa y detuvieron a tres sospechosos, entre ellos dos empleadas del sector de fiambrería y productos lácteos que aprovechaban la atención diaria al público para concretar las entregas.

La pesquisa judicial se puso en marcha luego de una serie de denuncias anónimas radicadas por vecinos de la zona, quienes alertaron sobre maniobras compatibles con el tráfico de estupefacientes a la vista de los clientes. Con esa información, la Fiscalía N° 9 de Morón ordenó tareas encubiertas de vigilancia, seguimientos de campo y registros fotográficos y fílmicos. Una vez acreditado el modus operandi, el Juzgado de Garantías N° 6 libró las órdenes de allanamiento tanto para el comercio como para un monoambiente situado enfrente, inmueble que la organización utilizaba como depósito de acopio y fraccionamiento de la sustancia.

El rol del can adiestrado, los secuestros y la situación del comercio

Durante la inspección del establecimiento comercial resultó determinante la intervención de Falú, un can especialmente adiestrado para la detección de drogas, que demoró apenas unos 30 segundos en rastrear y marcar con precisión el compartimento donde las trabajadoras ocultaban los envoltorios. Además del estupefaciente, los agentes incautaron una balanza de precisión, elementos de corte, una pistola semiautomática calibre .22 y un automóvil Ford Ka que, de acuerdo con las pruebas reunidas en el expediente, se utilizaba para realizar entregas bajo la modalidad de delivery en los alrededores.

La causa penal quedó caratulada formalmente bajo el delito de tenencia ilegal de estupefacientes con fines de comercialización. Por su parte, la Justicia determinó que el dueño del supermercado no tenía vinculación ni conocimiento de las maniobras ilícitas que llevaban adelante sus dependientes, motivo por el cual quedó eximido de cualquier imputación y las autoridades le restituyeron el control de las instalaciones tras finalizar los peritajes de rigor.